Tengo mucha suerte ya que el principal culpable de mis ojeras es Netflix y el conocido “Un capitulito más y nos vamos a dormir” y no mis hijos. Prácticamente, desde los primeros meses ya dormían del tirón pero esto no es lo más habitual en mi entorno ¿El problema? Los hijos de mis amigos no duermen ni dejan hacerlo.
Cuando estaba embarazada sobre mi mesita de noche llegaron a reposar más de 25 libros sobre maternidad y más de la mitad trataban sobre el tema del sueño. Los más agoreros me decían que tardaría años en volver a dormir una noche del tirón y yo no podía renunciar a ese lujo sin luchar. Tuve suerte pero la realidad es que un número elevado de niños menores de cinco años sufren problemas de sueño. En muchos casos, me doy cuenta que se pueden resolver con un simple cambio de hábitos ya que la mayoría de ellos se deben a malas costumbres.
Los seres humanos somos animales de costumbres y si algo funciona de verdad con un niño es la rutina. Por eso, hoy os explico un poco la rutina de sueño que practico con mis hijos, esperando que pueda ayudaros.
Pequeña guía práctica de seis puntos para conciliar el sueño.
Los horarios nocturnos han de ser fijos y tempranos. Entre las ocho y las nueve de la noche, nuestro cuerpo reclama descansar por naturaleza. Debemos avisar a los niños con antelación para que estén preparados cuando comencemos con nuestra rutina.


¿Y qué pasa si se despiertan a media noche? Acudimos SIEMPRE pero interfiriendo lo menos posible: sin luz, sin hablar en exceso, acompañándoles incluso hasta que se vuelvan a dormir. Veréis como poco a poco el número de horas de sueño así como la calidad del mismo, irán en aumento.
Hablaba antes de la importancia de escoger el pijama adecuado. Los nuestros para esta temporada de verano son de Petit Bateau, conocida marca francesa de la que somos colaboradores. Seguro que la conocéis y si no, ya podéis correr a su web. Petit Bateau encarna un universo divertido donde la calidad importa por encima de todo. Sus pijamas están confeccionados con mucho mimo y con tejidos suaves que no pican y son fáciles de mantener. Además tienen unos precios super económicos (por ejemplo, el precio de los pijamas de los niños es de 19,90€).
Una última cosa que creo importante destacar: aquí no hay buenos ni malos, tanto hijos como padres salimos perdiendo con estas crisis del sueño, así que mucha paciencia, mucha calma y mucho cariño. Espero que os haya gustado el post y que si estáis pasando por esta situación os ayude.