El mindfulness o atención plena es la conciencia de la concentración. Es estar en el momento aquí y ahora y además saber que estas. Es dejar que los pensamientos y emociones por un momento o rato paren y solo estar en el presente.
Por ejemplo sentir tu respiración, sentir el contacto del suelo, un olor… ese instante donde te das cuenta de la sensación. El mindfulness puede ayudar a reconectar con las buenas sensaciones a ti tanto como a los niños en momentos de nervios, cansancio, lloros…
Los niños practican mindfulness todo el día. Su capacidad de estar en el presente es natural, para ellos no existe mucho más que el presente. Mirar un bicho, una piedra, absorberse en atarse el cordón, aprender a vestirse, colorear… Los padres debemos aprender a respetar estos momentos de absorción, sin interrumpir, sin prisas.
Intentemos no interrumpir estos momentos de absorción y concentración natural. Esta sería la regla de oro aunque sé que no siempre es posible. Además de esto hay ciertas cosas o juegos muy básicos que pueden potenciar disfrutar juntos de otros momentos mindfulness.
Niños pequeños (1-3)
Se pueden hacer a cualquier hora del día si hay nervios o malos ratos, baja revoluciones ><. Lo que mejor nos funciona siempre es salir, vestirse y dar un paseo o bajar aunque sea a por el pan.. pero si no se puede hay otras cosas que pueden ayudar:
Para mas mayores
Con niños mas mayores se pueden empezar a utilizar visualizaciones. Con ellos es genial porque su capacidad de visualizar e imaginar es enorme. A nosotros nos funciona:
A todo esto se puede añadir meditaciones en movimiento por ejemplo saliendo a caminatas de observación. Caminatas sin prisas, sin ir a ningun sitio, solo parandose a observar. Se puede hacer en el jardin o patio, en parques o en el campo.
Bebes
Con bebés lo importante es estar tu relajado/a y hacer tú los momentos de mindfulness. Tu estado de ánimo afecta directamente el estado de ánimo del bebe. Así que si nos mantenemos tranquilos ayudaremos a que el bebe esté mas sosegado. Nuestros peores ratos cuando Nico era bebe fueron cuando yo me ponía nerviosa, sin duda.
Respirar con atención cerrando los ojos. Caminar con atención sintiendo el suelo en los pies. Sentir el contacto de la silla o la cama donde estemos. Empezar por uno o dos minutos y luego ir incrementando tiempo.
Para terminar
Lo principal es respetar los momentos naturales de absorción que ellos tienen. Después podeis probar otras técnicas sencillas a ver que os va funcionando. Contarme como va porfi, ¡me interesa!
En casa también usamos algunos aceites esenciales. Estos cuidado con niños pequeños, solo a partir de 3. A nosotros nos encanta el geranio y la lavanda y damos un pequeño masaje disfrutado del deleite olfativo. Ojala pudiera transmitir olores por aquí, esta mezcla es de increible. El geranio ayuda con la ansiedad y la lavanda es relajante. Combinación perfecta y maravillosa.
Si quieres leer más posts sobre nuestra manera de criar y la crianza tranquila puedes hacerlo aquí.
¿Cómo es vuestra experiencia con mindfulness? ¿Lo conociais? ¿Habéis probado algo con los peques? ¿Y vosotros/as?
Este blog se nutre de comentarios y de que la gente comparta el contenido. La mejor manera de ayudar es compartiendo. Si te ha gustado el post, ¡compártelo!
Ver esta publicación en Instagram