¿Cuántas veces has pensado "voy a hacer esto en casa y me sale más barato"? Con la pizza pasa exactamente igual. Esa sensación de meter en el horno una bandeja que has preparado tú mismo, con los ingredientes que te apetecen, no tiene precio. Y además, los niños flipan ayudando en la cocina.
El secreto está en dominar la base. Una buena masa es el 80% del éxito, y una vez la tienes controlada, todo lo demás es diversión. No necesitas ser cocinero profesional ni tener equipos raros; con lo que ya tienes en casa y un poco de paciencia, lo consigues.
Te contamos desde cómo preparar la masa desde cero hasta recetas con un toque diferente. También encontrarás versiones rápidas para esos días en que tienes poco tiempo y esas otras más sofisticadas para cuando quieras impresionar.
Una guía detallada que te lleva de la mano por cada fase del proceso, sin saltarte nada importante. Perfecto si es la primera vez que lo intentas.

La receta clásica, aquella en la que puedes confiar siempre. Aquí verás cómo conseguir una base crujiente por fuera y esponjosa por dentro.

Un repaso por las variedades auténticas desde Italia: desde la margarita hasta la quattro formaggi. Cada una con sus ingredientes específicos y técnica propia.

Te sorprenderá lo poco que tardas en tener lista una margarita crujiente sin necesidad de horno. Ideal para una cena improvisada entre semana.

Cuando descubres que no necesitas muchos ingredientes ni mucho tiempo para improviser algo delicioso. Una solución de verdad para días caóticos.

Si lo que te gusta es ese tipo de masa más gruesa y aireada, aquí tienes la fórmula para conseguirlo en tu casa sin pagar el reparto.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo empaquetar esos sabores en porciones individuales y prácticas. Genial para llevar al colegio o para pícnic.

Aquí sí que tienes la versión auténtica según quien sabe de verdad. Los trucos que hacen la diferencia entre lo corriente y lo extraordinario.

Ya ves que tienes opciones para todos los gustos y todos los días. Desde la versión rápida para una noche improvisada hasta la más elaborada cuando tengas ganas de cocinar con tranquilidad. Lo mejor es que una vez dominas la base, puedes dejar volar la imaginación con los toppings. ¿Empezamos?