
En la educación Waldorf se da mucha importancia a que los niños/as tengan una experiencia de juego con materiales vivos, que procedan de la naturaleza, en donde la lana de oveja cobra especial protagonismo.
Con lana se pueden tejer juguetes que son auténticos tesoros para los niños/as, como estos animales de punto Waldorf que seguro has visto alguna vez.
Son tan sencillos y bonitos, y están presentes en absolutamente todas las escuelas, jardines y familias Waldorf.
Pero, ¿te has preguntado por qué tienen esa estética? o ¿Por qué son mejores que otro tipo de juguetes? Si quieres conocer mejor los elementos sutiles que los caracterizan, sigue leyendo porque hoy voy a desvelarte sus secretos…
El atractivo de los juguetes tejidos a mano
Los juguetes tejidos a mano siempre me han parecido muy bonitos por la sencillez y la calidez que desprenden, y es precisamente esa simplicidad la que atrae también a los niños/as, aportándoles una conciencia de juego imaginativa y rica.
Esta es Sunflower jugando con sus animales de punto. Está contando el cuento de "los buenos amigos", un cuento de invierno que le encanta representar.
Hace unas semanas te hablaba de cuáles eran las claves para considerar que un juguete es verdadero y sin duda los juguetes tejidos a mano lo son.
¿Por qué? ¿Qué los diferencia de los otros juguetes que encontramos en el mercado?
No voy a negar que otros juguetes de plástico, más acabados (algunos incluso con sonidos) son atractivos para los niños/as. De hecho pueden captar su atención durante un tiempo, pero si te fijas, pronto se aburren de ellos.
Los juguetes tan definidos se fabrican con una única finalidad y cuando el niño/a ya la ha explorado, deja de despertar su interés.
Esto no sucede con los juguetes de punto, tejidos a mano. Son juguetes que se prestan a una infinidad de posibilidades de juego, y que pueden ser utilizados en multitud de escenarios.
Es verdad que no son brillantes, ni ruidosos, ni tienen los bordes rectos, duros ni afilados. Al contrario, son suaves, cálidos, tienen formas redondeadas y primitivas.
Y sin embargo tienen algo que resuena en el corazón de cualquier niño/a, quien se siente automáticamente atraído hacia ellos.
Puedes hacer la prueba. Yo lo he comprobado incluso con bebés. Si le ofreces a un bebé un animal de plástico o uno de lana, el bebé siempre va a preferir el de lana, pues su consistencia blanda y suave le invita a manipularlo y a sentirlo, nutriendo y despertando sus sentidos.
El plástico es un material frío e inerte que no aporta sensaciones. ¡Hasta un bebé se da cuenta!
Por qué no tienen rostro los juguetes Waldorf
La mayoría de los juguetes del mercado tienen una única expresión facial, normalmente una cara sonriente y feliz con unos grandes ojos, muchas veces caricaturizados.
En los juguetes Waldorf lo más habitual es que no tengan rasgos faciales, o como mucho una ligera expresión, con unos ojos pequeños y una boca que no es ni sonriente ni triste.
Esto es así porque permite que el juguete se adapte a la emoción que el niño desea que su juguete exprese en cada momento en particular.
De esta manera la imaginación del niño/a es libre de cambiar la emoción del juguete.
Sin embargo, cuando el juguete solo muestra una cara sonriente muy marcada, ¿cómo puede ser otra cosa?
El proceso de confección de los juguetes de punto Waldorf
Cada juguete Waldorf se confecciona a mano, de forma totalmente artesanal incluso en la elaboración de los materiales.
En las escuelas son las mismas maestras las que los confeccionan y en las familias, las mamás, abuelas o incluso papás suelen hacerlos también.
Para confeccionarlos se utiliza pura lana cardada para el relleno y lana hilada (normalmente teñida con tintes vegetales) para crear el cuerpo, y el resultado es un tesoro maravilloso, suave y amoroso.







También publiqué hace tiempo un tutorial sobre cómo hacer un gallo, gallina y pollito de punto siguiendo el patrón y técnica de relleno Waldorf que para empezar está muy bien porque son muy fáciles de hacer. Y tengo pendiente publicar el del gatito.
Y si no te animas a confeccionarlos pero quieres ofrecer este tipo de juguetes tan valiosos a tus hijos/as, puedes pasarte por nuestro Atelier, donde tenemos también disponibles unas cestas de animales de granja tejidos a mano que qué te voy a decir, son preciosísimos, sin duda un regalo maravilloso. (Mira aquí).
¿Te ha gustado conocer el proceso de la lana? ¿Te imaginas explicárselo a tus hijos? Si me dejas un comentario ya sabes que te leeré encantada.
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<<Cuando nos interesamos por el juego de los niños tan seriamente como se merecen, les estamos ayudando a sentir la alegría que se encuentra en su espíritu creativo. También nos estamos ayudando a nosotros mismos a permanecer en contacto con ese espíritu. Son las cosas con las que jugamos y la gente que nos ayuda a jugar lo que marca la gran diferencia en nuestras vidas. – Fred Rogers >>
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