Acabas de dar a luz, te ponen al bebé en el pecho y... duele. O quizá notas un bulto raro, o tu pequeño no coge bien la teta, o sientes que algo no va bien pero no sabes qué. La realidad es que muchas madres se encuentran con dificultades durante la lactancia que nadie les había contado y que, en el peor de los casos, las hacen plantearse dejarla.
Lo importante es saber que casi todo tiene solución. Desde los problemas de agarre hasta las infecciones pasando por cuestiones físicas que afectan tanto a la madre como al bebé, lo fundamental es identificar qué está pasando y buscar ayuda a tiempo. Un consultante de lactancia, tu comadrona o incluso tu pediatra pueden ser tus mejores aliados.
Aquí te hablamos de las complicaciones más frecuentes que encontrarás en el camino de la lactancia, con consejos prácticos para cada una de ellas y recursos que te ayudarán a sobrellevar esta etapa con más seguridad.
Un pequeño quiste blanco en el pezón que te hace sufrir cada toma: aquí descubrirás qué es exactamente y las opciones para eliminarlo sin complicaciones.

Ese dolor puntual en la mama, la inflamación y el endurecimiento son señales claras de que un conducto está obstruido. Te explicamos las técnicas más efectivas para desobstruir sin llegar a la mastitis.

Un repaso por esta dermatitis que aparece en la zona del pezón, sus desencadenantes y las cremas o tratamientos que realmente funcionan.

Te sorprenderá descubrir que ese blanqueamiento o enrojecimiento doloroso del pezón durante o después de la toma tiene nombre y, sobre todo, tratamiento específico.

Desde el labio leporino hasta la anquiloglosia o frenillo corto, estas condiciones afectan al agarre. Aquí verás las adaptaciones y apoyos que te permiten seguir dando el pecho.

No son para todas, pero cuando las necesitas pueden ser tu salvación. Todo sobre este accesorio, sus ventajas y cómo asegurarte de que no interfieren con el proceso de lactancia.

Cuando el bebé no puede agarrar directamente o necesitas descanso, extraerse leche es un recurso imprescindible. Aprende las mejores prácticas para hacerlo de forma segura y conservar tu leche en óptimas condiciones.

Los bebés nacidos antes de tiempo tienen necesidades especiales y quizá no puedan mamar al principio. Te contamos cómo gestionar la lactancia en estos casos y mantener la producción de leche mientras trabajas hacia ese objetivo.

La lactancia puede ser complicada, sí, pero también es increíblemente rewarding una vez encuentras tu ritmo. No dudes en pedir ayuda profesional si lo necesitas: está ahí para eso.