La coliflor es un alimento que aporta grandes beneficios a nivel nutritivo y que puedes introducir en la dieta de tu bebé tan pronto como se inicie en la alimentación complementaria, alrededor de los 6 meses de edad.
Posee cantidades significativas de potasio, calcio, magnesio y vitaminas del grupo B; también de ácido fólico y vitamina K. Entre sus bondades destaca su contenido en vitamina C —esencial en el proceso de absorción de hierro—, por lo que servirla junto a alimentos ricos en hierro es una excelente idea para que tu bebé tenga un desarrollo óptimo. Además, es una buena fuente de fibra, algo que promueve la salud digestiva de tu pequeño.
Si tu bebé es pequeño, será fácil que se acostumbre al sabor y textura tan característico de las crucíferas. Ten en cuenta que la coliflor nunca deberá ofrecerse cruda o semi cocida al bebé, por su riesgo de atragantamiento. La forma correcta de presentarla es totalmente tierna, que sea fácil de masticar por el bebé y que ceda fácilmente ante una leve presión de los dedos.
Si practicas baby led-weaning puedes ofrecer un ramillete cocido, cuanto más grande mejor; esto facilitará el agarre con sus manitas.
Para preservar al máximo los nutrientes de la coliflor que comerá tu bebé deberás cocinar al vapor los ramilletes, ya sea empleando una vaporera o agregando un poco de agua a una olla tapada. Una vez esté completamente tierna, estará lista para servir.
Sirve sola o acompañada de una bechamel apta para bebés. También le ira bien esta salsa de tomate frito para bebés. Y si quieres ofrecerla en puré, las opciones son casi infinitas; combínala con pollo, merluza, patata, pasta, arroz, boniato, zanahoria, calabaza… A continuación, te mostramos una receta que a tu bebé le encantará.

Adapta este puré de coliflor a los ingredientes que tengas en casa. Una proporción a partes iguales de coliflor con patata, batata, calabaza o zanahoria siempre funcionará. Agrega un chorrito de aceite de oliva virgen extra para aportar nutrientes y sabor. También puedes añadir un puñado de arroz, mejor si es arroz integral. No agregues sal si vas a cocinar para un bebé menor de un año; para bebés mayores, puedes agregar una pizca, siempre que sea sal marina sin refinar.
La mezcla de sabores hacen de este puré de coliflor para bebés una auténtica delicia, muy fácil de tolerar por bebés que aún no han probado la coliflor y por bebés y niños que tienden a rechazarla cocinada de otras formas.
Puedes ver el post Puré de Coliflor para Bebés ¡Fácil y Rico! en la web de BABYCOCINA.