¡Muy buenas, grupo! ¿Cómo os va todo? Tengo pensado hacer bastantes posts orientados a distintas Pedagogías Alternativas. Hoy vamos a definir de forma cercana y concreta lo que es el Método Montessori y a hablar de cinco características importantes. Este grupo de entradas están orientadas hacia la educación en escuelas infantiles (0-6 años de edad). ¿Estáis preparados? ¡Pues vamos a ello!
¿Qué os parece si os cuento un poquito más sobre María Montessori?
Ella nació en 1870 en la provincia de Ancona, Italia. Pertenecía a una familia burguesa católica y falleció en Holanda en 1952, a la edad de 82 años. En el año 1896, se licenció en la Universidad de Roma, llegando a ser la primer mujer médico de Italia. Tras trabajar un tiempo como ayudante de cátedra de psiquiatría, empezó a interesarse por la educación de los niños con discapacidad intelectual.
Se despertó en ella un gran pasión por la educación, y comenzó a aplicar métodos experimentales de dos profesores franceses a los admiraba. Los niños lograron aprender a leer y a escribir. María Montessori advirtió al equipo médico que el problema no solo era médico si no también pedagógico. Muy pocos profesionales le creyeron. En 1907 fundó La Casa dei Bambini, un auténtico cambio educativo que se basaba en la práctica y experiencia educativa.
Ella sostenía que los niños necesitaban estímulos, motivación y libertad para aprender. No estaba de acuerdo con los métodos tan rígidos, estrictos e inclusos crueles que seguían algunas escuelas de Europa. María Montessori basó todo su trabajo en el respeto a los niños y a su capacidad para aprender. Había creado un nuevo modelo educativo revolucionario, pero también quería ayudar a los niños a conseguir su potencial como seres humanos.
El Método Montessori fue desarrollado por la doctora María Montessori, pedagoga italiana que creyó en la necesidad de un cambio educativo basado en respeto hacia la infancia. Este método está está enfocado en los siguientes aspectos:
El ambiente del Método Montessori favorece cada día las experiencias naturales, sensoriales y culturales. El niño deja de tener un rol pasivo y pasa a ser el protagonista activo del propio proceso de enseñanza-aprendizaje. Un dato interesante es que no existe la división por edades, y la enseñanza puede ser individual o grupal respetando siempre el ritmo de aprendizaje natural de cada niño.
De esta manera, los niños escogen en cada momento la actividad que quieren desarrollar, el tiempo que invierten en ella y el lugar dónde la van a llevar acabo. Se les deja el espacio, libertad y autonomía para favorecer y fomentar su propio aprendizaje. Es conveniente que nadie interrumpa su aprendizaje, así se desarrolla de manera correcta la capacidad de atención y concentración.
Los maestros o educadores pasan a llamarse guías dentro del Método Montessori. Os explico por qué: su objetivo más importante es enseñar a cada niño de manera individual. De esta manera, guían y ayudan a los niños teniendo en cuenta sus necesidades y capacidades. Los guías observan muchísimo a los niños y potencian el crecimiento, la autodisciplina y las relaciones sociales.
Además, son los encargados de crear un ambiente seguro donde los niños se sientan respetados y cómodos para que puedan expresarse de manera sana y libre. Es muy importante que los guías respeten en todo momento los ritmos de aprendizaje de los niños. No se debe forzar ni obligar el aprendizaje bajo ningún concepto. Así los niños tienen que depender tanto del adulto y tendrán oportunidades de equivocarse y empezar de nuevo de cero.
¡Y hasta aquí el post básico sobre el Método Montessori! ¿Qué os ha parecido para empezar a hablar de Pedagogías Alternativas? ¡Espero que os haya servido de ayuda!