Hace unos días fui a un taller de Mindfulness para padres, dictado por el profesor de Harvard Christopher Willard ¿Por qué? ¿Cómo llegué ahí? Bueno, después de empezar a practicar Kundalini Yoga a principios de año, de conocer sus beneficios y de ir a una clase de yoga con terremoto mayor, empecé a buscar actividades para niños relacionadas con el yoga y la meditación. Terremoto mayor es una niña inquieta y que requiere movimiento continuo, pero le encanta el yoga y a veces hacemos los ejercicios del libro de yoga para niños que le regalaron en su 5° cumpleaños; además es de las que se abstrae en su mundo (yo era igual) así que cuando supe del curso de Mindfulness pensé que podría aprender técnicas que la ayudaran a concentrarse cuando tuviera que hacerlo.
No desde la obligación, sino desde el juego. Pero yo era igual que ella, y recuerdo lo que es terminar la última porque te pasas la clase soñando con otra cosa pero te etiquetan de lenta. Recuerdo estar en un examen, en 7° de EGB y darme cuenta, cuando la profe anunció que quedaba media hora, que solo había puesto el nombre en el examen. Me había puesto a mirar por la ventana…y me había abstraido por completo! Si algo puedo hacer para que ella pueda manejar eso cuando quiera hacerlo, creo que bienvenido sea. El mindfulness comparte varias caracteristicas con la meditación o con algunas practicas del yoga, como el kundalini. Todo cuadra!
¿qué es Minfulness?
Mindfulness es prestar atención al momento presente, con aceptación y sin juicio, pero con amabilidad y curiosidad, como nos decía Chris en el curso. O si preferís la definición de Wikipedia:
Mindfulness o ‘conciencia plena’ consiste en prestar atención, momento a momento, a pensamientos, emociones, sensaciones corporales y al ambiente circundante, de forma principalmente caracterizada por “aceptación” -una atención a pensamientos y emociones sin juzgar si son correctos o no-. El cerebro se enfoca en lo que es percibido a cada momento, en lugar de proceder con la normal rumiación acerca del pasado o el futuro.
Vale, quizás con esta definición no nos queda clara ni a nosotros, imagínate si quieres explicárselo a un niño. ¿Y si lo contamos con un cuento?
Chris contaba el cuento, que voy a intentar resumir, sobre un niño que buscaba la respuesta a tres preguntas: ¿qué es lo correcto?¿cuando es el mejor momento para hacer las cosas? ¿quién es la persona más importante? El niño le pregunta a sus amigos, que no le dan las respuestas que busca, hasta que se va a ver a una tortuga sabia que vive a las afuera. Cuando llega la tortuga está trabajando en el jardín y no le hace caso cuando él pregunta. Entonces el niño, Nikolai, viendo a la tortuga agotada, le ayuda con el trabajo. De repente se pone a llover y antes de ponerse a cubierto, Nikolai escucha el llanto de un panda. Rescata al panda herido y la que lleva a casa del maestro tortuga. La mama panda le cuenta que ha perdido a su bebe, y el niño vuelve al bosque a buscarlo. Lo encuentra asustado y lo lleva con su madre.
Entonces deja de llover, y el niño va a volver a su casa cuando le pregunta de nuevo a la tortuga, y ésta le dice: tus preguntas ya han sido respondidas! El mejor momento más importante es ahora. Si no te hubieras quedado a ayudarme no hubieras podido salvar a la mama panda y reunirla con su pequeño. La persona más importante es con la que te encuentres, sea quien sea, si estás solo eres tú mismo. Y lo correcto es ayudar a los demás.
Es un bonito cuento, podéis encontrarlo aquí si lo queréis leer completo. Es uno de los libros que hablan sobre los conceptos de Mindfulness para los niños.
Me gustó este ejemplo ilustrado para mostrar qué es Mindfulness:
Imagen del curso MindFulness para padres

