Un dibujo es en muchas ocasiones un libro abierto comprobar el estado psicológico en el que se encuentra un niño. A partir de los tres años el niño dibuja objetos y formas que ya pueden denotar emociones y comunicar situaciones que está viviendo. Por ello son muchos psicólogos infanatiles los que utilizan la lectura de trazos en sus consultas para averiguar los verdaderos problemas que esconden los niños.
En muchas ocasiones no sabemos lo que pasa por la mente de nuestros hijos: si les preocupa algo, si son felices en el entorno familiar o si tienen algún problema en el colegio. Afortunadamente hay muchas herramientas para detectar cualquier problema o discapacidad en nuestros hijos y una de las formas más fáciles de hacerlo es mediante el dibujo. La valía de estos dibujos dará muchas veces a psicólogos, educadores sociales y psiquiatras del por qué nuestro hijo ha cambiado de conducta, está triste cuando va al cole o es agresivo con algunos miembros de su familia.
El más método más utilizado es el test HTP (House, Tree, Person), que consiste en pedir a los niños que dibujen una casa, un árbol y una figura humana. Estas pruebas, que se complementan con el ‘retrato’ de una familia, se analizan de forma conjunta y no individualmente. Y nunca puede considerarse certezas porque hay que tener en cuenta muchos factores: cómo es el niño, su edad, el entorno y sus experiencias vitales.
Cuando se pide a un niño que dibuje a él y a su familia normalmente el pequeño retrata primero a la persona con una mayor carga emocional, dibujandola más grande que el resto y con una gran sonrisa. Estas figuras representan armonía familiar. . Cuando siente rechazo hacia algún miembro de la familia lo pintará más alejado y si percibe el entorno como inestable o no le gusta a veces no se dibuja a él mismo.
Después del nacimiento de mi hijo pequeño, la mediana dibujaba a la familia sin contar con él. Parecía que el nuevo miembro de la familia no existía. Incluso, cuando la profesora preguntaba al resto de los niños cuantos hermanos tenían ella siempre afirmaba que una. Esto hizo que la orientadora escolar nos alertase de la situación de celos y de tristeza que estaba viviendo la niña tras el nacimiento de su hermano.
Otro de los objetos que nos puede dar información sobre un niño es el dibujar un ÁRBOL, ya que es la interpretación del propio yo y nos da las claves de la percepción que tiene el niño sobre si mismo. Así por ejemplo, un niño con una gran autoestima pintará árboles grandes y uno introvertido hará un dibujo de unas copas pequeñas . Las raíces muestran la unión con la familia y si el niño dibuja un árbol sin ellas, o sin tierra es algo negativo que debemos observar. El que un niño dibuje un tronco con un agujero en medio puede denotar un vacío emocional aunque no debemos tomar todos estos signos al pie de la letra ya que pueden ser fruto de una copia del objeto que hayan visualizado anteriormente.
La CASA es la relación con el mundo exterior, con su entorno social. Si el niño cierra las ventanas y puertas de esa vivienda es que es una persona cerrada, al contrario de si deja estos objetos abiertos de par en par. Si los dibujos están recuadrados y el niño aparece junto a sus padres puede indicar la necesidad de sentirse querido y protegido.
De todos modos, hay ciertos trazos, colores o símbolos que suelen dar una señal clara de que algo no va bien, como son:
. PREDOMINIO DE COLORES COMO ROJO Y NEGRO. Son signos de impulsividad y agresividad.
. FIGURAS TRISTES O CON DIENTES O PELO DE PUNTA. Puede ser que nuestro hijo esté deprimido o muestre inseguridad.
.FIGURAS SIN RASGOS DE DISTINCIÓN DE SEXOS. Esto se puede detectar en niños con edades a partir de 7 u 8 años. Aquí el niño tiene una madurez cognitiva y si dibuja por igual los rasgos masculinos y los femeninos es porque tiene algún problema de maduración.
. EL NIÑO OLVIDA PINTAR A SU HERMANO. Es un tema de celos y el hermano es el que le hace sufrir por eso desaparece del dibujo.
Las emociones son innatas al ser humano y en los dibujos de los niños están definidas de la siguiente forma:
