Para mi uno de los placeres más grandes de esta vida es el comer, me encanta (en mis carnes se nota jajaja) Una buena comilona, de estas de primer y segundo plato más postre, y sobre todas las cosas, me chifla el picoteo.
Que si una tortillita, que si unos calamares a la romana, un buen plato de zorza (con su pan para mojar) una tabla de embutidos... Vamos que solo de estar escribiendo esto ya está cayendo la babilla. Que conste que en casa no lo solemos hacer mucho, por eso de mantener la línea, pero sí que hay una cosa que desde que la descubrí hacemos muy a menudo, que es el paté de mejillones. 
Con una tostadas es un entrante delicioso, o un plato más en una de esas cenas de tapitas que me encantan. Además es tan tan sencillo de hacer que no se le resiste a nadie. La receta es de una amiga, que luego he aplicado con otros sabores, vamos que una vez que empiezas no puedes parar.
Pero vamos al meollo, y te voy a dar la receta que con tanto parloteo ya estamos tardando en prepararlo.
Ingredientes
Modo de hacerlo
