Llega ese momento en el que tu bebé está listo para probar cosas nuevas y te encuentras mirando el reloj, pensando "¿y ahora qué le preparo?". Las papillas caseras son tu mejor aliado en esta etapa, porque sabes exactamente qué va en cada cucharada y tienes todo el control sobre ingredientes y texturas.
Prepararlas en casa no es complicado, aunque muchas veces nos asalta la duda de si lo estaremos haciendo bien. Lo importante es mantenerlas simples al principio, introducir un ingrediente nuevo cada vez para detectar posibles alergias, y no obsesionarse con que salga perfecta. Los bebés son menos exigentes de lo que creemos.
Aquí te mostramos desde opciones clásicas con verduras hasta combinaciones con carnes blancas que van a convertir la hora de comer en algo menos estresante. Cada una tiene su punto: algunas son ideales para cuando acabas de empezar, otras para variar sabores y todas pensadas para que tu peque coma bien mientras descubre nuevos alimentos.
Una combinación suave y nutritiva que introduce la carne de forma gradual. El calabacín aporta dulzor natural mientras el pavo añade proteína de calidad.

Aquí verás cómo mezclar dos sabores que funcionan especialmente bien juntos. La calabaza es dulce y fácil de digerir, perfecta para los primeros pasos con carnes.

Una opción para cuando tu bebé ya tiene más experiencia y quieres introducir verduras un poco más sabrosas. Los espárragos son ricos en fibra aunque bien procesados quedan suavísimos.

Si buscas una versión 100% vegetal, las judías verdes son tu respuesta. Todo lo que necesitas saber sobre este clásico que muchas abuelas juran que es lo mejor para empezar.

Antes de lanzarte a la cocina, te conviene echarle un vistazo a esto. Aquí están todos los consejos básicos: temperaturas, texturas, cómo introducir ingredientes y qué hacer si algo no sale como esperabas.

La clave está en no complicarse demasiado. Con estos pasos y estas combinaciones tienes para empezar sin estrés, y poco a poco irás encontrando las que más le gustan a tu peque. Toma nota, guarda las que funcionen y no dudes en adaptar las cantidades según veas que come mejor.