Si te cuento que cada hijo es diferente....no te descubro nada, verdad? Lo que fue fácil con uno es difícil con otro y viceversa. Con mi hija lo tuvimos fácil a la hora de ir a la cama y contar un cuento, ella atendía, le gustaba y disfrutaba, incluso a veces jugaba a contarlo ella misma aunque no supiese leer.
Con mi hijo ha sido completamente diferente, es un niño inquieto al que le cuesta centrarse en algo durante poco tiempo. Cuando le cuento un cuento antes de ir a la cama terminaba siempre leyendo yo el cuento y el jugando con la luz de la habitación.
Con este cuento de los diminutos (SM) he descubierto un aliado increíble!! Es un libro con pestañas en el que el pequeño descubre animales escondidos en una granja mientras mami le cuenta lo que está viendo. Los personajes tienen unos nombres cortos y sencillos que al niño le cuesta poco recordarlos..Nico, Guille, Leo, Tina...
Parece increíble que con los diminutos haya conseguido que mi hijo preste atención y se centre en lo que estamos viendo y leyendo.
Despierta su curiosidad y además sirve para una vez contado podamos continuar jugando...¿Cómo? pues yo le voy preguntando donde están los cerditos, o le pregunto cuantas manzanas hay...