
Para alcanzar la temperatura adecuada, se puede calentar agua, una vez caliente sacarla del fuego e introducir el envase de leche bien tapado. La leche debe ser entibiada hasta llegar a temperatura corporal, además debe ser removida suavemente para homogenizarla. Recordar que la leche sale a la temperatura del cuerpo, no se debe entibiar más allá de eso detalló.
Para conservar la leche materna una vez extraída es mejor utilizar envases de vidrio o de plástico duro bien tapados, previamente lavados con agua caliente jabonosa y bien enjuagada, es necesario etiquetar los recipientes de leche con la fecha y hora de la extracción de manera que se utilice primero la leche más antigua.
La leche materna puede conservarse en buen estado en un ambiente a temperatura de hasta 25°C por un tiempo de 6 a 8 horas, en zonas con temperaturas arriba de 25°C debe mantenerse refrigerada hasta por 5 días a una temperatura de 4°C. Si desea conservar la leche por más tiempo deberá ser en el congelador a una temperatura de -15°C hasta 2 semanas, precisó la nutricionista del INS.
Lo primero es lavarse las manos antes de manipular la leche o extraerla, utilizar recipientes lavados con agua y jabón, tanto para extraer como conservar. Para conservar o congelar la leche, hacerlo en pequeñas cantidades (90 -100cc) solo lo que el niño necesita para una toma y etiquetar los recipientes con la fecha y hora de la extracción, una vez descongelada nunca volverla a congelar indicó la nutricionista.