Las salchichas son consideradas como un alimento potencialmente peligroso para bebés y niños pequeños por su riesgo de atragantamiento y asfixia, similar al de los frutos secos enteros.
Este tipo de embutido altamente procesado contiene, además, multitud de ingredientes y aditivos que pueden resultar perjudiciales para la salud de los más pequeños, pero, ¿hay algunas salchichas aptas para bebés? Sí, y hoy te contamos cómo elaborarlas de forma casera, pero antes, aclaremos algunas cuestiones importantes.

Mucho se habla acerca del peligro de la ingesta de salchichas por parte de bebés y niños, así como de su escasa —e incluso nula— densidad nutricional. Lo cierto es que si nos referimos a las salchichas de paquete o precocinadas nos encontramos ante un producto ultraprocesado cuyo consumo se desaconseja por completo, tanto en niños como en adultos.
Los bebés y niños menores de 3 años corren un elevado riesgo de atragantamiento con la ingesta de salchichas comerciales, ya que su forma cilíndrico-ovalada y textura resbaladiza aumentan las posibilidades de obstrucción de la tráquea.
Evitar el consumo de salchichas por parte de bebés y niños pequeños es entonces esencial. Sin embargo, se pueden elaborar salchichas para bebés 100% naturales y caseras (su textura es similar a las de las albóndigas), en cuyo caso —y unido a una correcta presentación— se eliminaría el riesgo de asfixia asociado a este alimento, pudiendo ser ofrecidas desde tan pronto como se inicie la alimentación complementaria, entorno a los 6 meses de edad.

Los pediatras y expertos en nutrición infantil aconsejan cortar las salchichas a lo largo, evitando siempre ofrecerlas enteras o cortadas en rodajas, de forma transversal.
Esto aplica a bebés mayores de 12 meses, ya que la Asociación Española de Pediatría (AEPED) recomienda ofrecer este tipo de alimentos vacíos cuanto más tarde y en menor cantidad mejor, y siempre a partir del año de vida.
Si quieres elaborar salchichas saludables para tu bebé a partir de los 6 meses, deberás presentarlas en forma de tiras alargadas, como sucede con el resto de presentaciones y cortes BLW. El corte más adecuado sería cortar la salchicha en cuartos, a lo largo, obteniendo de este modo 4 tiras alargadas. Estas tiras o bastones pueden cortarse por la mitad antes de ofrecerse al bebé.
El pequeño agarrará los bastones de salchichas con sus manitas, llevándoselos a la boca. Si el bebé ya domina el agarre de pinza, puede cortarse en cuatro bastones a lo largo, y luego trocear finamente para que coja los trozos con sus dedos índice y pulgar. También puede ofrecerse un tenedor adecuado a su edad.

Estas salchichas saludables para bebés son especialmente nutritivas. Se elaboran a base de carne de pollo y verduras, por lo que son ricas en proteínas, minerales y vitaminas. Es preferible emplear pollo campero y verduras ecológicas, 100% libres de pesticidas.
Al ser caseras no quedan tan compactas como las procesadas, pero igualmente es importante cortarlas a lo largo o en trocitos pequeños (nunca en rodajas) antes de servir.
Puedes usar infinidad de verduras, e incluso frutas; siéntete libre de sustituirlas por aquellas que desees; también puedes prescindir de ellas y hacerlas solo de carne. Asimismo, puedes emplear hierbas aromáticas y especies al gusto.
Ingredientes:
Elaboración:
Puedes cocer las salchichas y congelarlas; posteriormente bastará con que las saques del congelador y las cocines a la chancha. Esto te será de gran ayuda los días en los que no dispones de tiempo suficiente para cocinar. Tu bebé comerá saludable y rico sin apenas esfuerzo.
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