Sello de calidad para Mamás Mary Kay

Estoy encantada de compartir este sello de calidad para Mamás Mary Kay en el que he participado gracias a Madresfera. Y es que sinceramente, como madre, agradezco infinito que se nos ofrezca la oportunidad de mimarnos y cuidarnos un poquito. No se tú pero a mi me cuesta mucho prestar atención a mi cuidado personal. Voy siempre tan a tope, tan corriendo, tan al límite, me cuesta tanto llevar a mis niños al día y no dejarme nada atrás con respecto a ello, que dedicarme algo de tiempo es casi una utopía. Aunque me encanta maquillarme, reconozco que me cuesta hacerlo. Tengo un kit básico de superviviencia que siempre llevo conmigo -y que casi pierdo este fin de semana por no saber dónde llevo la cabeza- y procuro maquillarme cuando voy a hacer algo más que salir de casa para llevar a los niños al cole, extraescolares y hacer la compra. Además, los fines de semana sí procuro arreglarme por eso no ver la mala cara que llevo normalmente. Pero no me cuesta trabajo maquillarme. Lo que realmente me cuesta trabajo es el después, desmaquillarme. Porque a la hora que toca quitarse el maquillaje yo ya voy muerta matá y lo único que me apetece es dejarme caer inconsciente en el sofá.  Así que sí, tengo la mala costumbre de irme a la cama con lo que queda del maquillaje puesto, y quitármelo al día siguiente porque es impepinable salir de casa por la mañana sin lavarme la cara. Y se que lo hago fatal. El problema además es que no acabo de encontrar la solución mágica para quitarme el maquillaje rápido, sin que me quede la piel de la cara irritada y enrojecida. Si bien nunca he tenido problemas de piel ni sensibilidades, es cierto que la de la cara es punto y aparte y con los desmaquillantes se me irrita fácilmente. Así que acabo lavándome con agua y jabón de glicerina y manchando toallas al secarme. Mis rutinas de cuidado personal Hay cuidados de la piel que llevo a rajatabla, quizás porque los tenga ya muy interiorizados y metidos en la rutina. Cuando me quedé embarazada por primera vez y empecé a cuidarme la piel de la barriga para evitar en la medida de lo posible la salida de estrías, extendí el uso de la crema hidratante a todo el cuerpo. Antes solo me la echaba en las piernas pero desde entonces no puedo vestirme sin antes darme mi hidratante por todo el cuerpo, cosa que mi piel ha agradecido muchísimo. Sin embargo me cuesta mucho mantener cuidada la piel de mis manos. Suelo tener cremas específicas pero como suele ocurrir, me acuerdo de echarla cuando ya tengo las manos extra secas y estoy fuera de casa. Desde hace tiempo además vengo notando que tengo las manos fatal, quizás porque trabajo muchísimo más con ellas y tengo aún menos tiempo para pararme a dedicarle unos cuidados mínimos. En las últimas semanas me noto las manos no solo secas sino la piel muy tirante y sensible. Entono el mea culpa porque utilizo productos de limpieza poco respetuosos con la piel -lejía y amoniaco principalmente-, no me pongo guantes para ello y mis manos se resienten. Hace ya unos días decidí comprarme unos guantes y acostumbrarme a limpiar con ellos para intentar proteger la piel de esos agentes agresivos. Pero también necesito cuidar e hidratar mis manos porque así no hay manicura que luzca y porque la piel seca me produce irritación y picor. Así que este sello de calidad para mamás  Mary Kay me ha venido en el mejor momento. Me encanta que me “obliguen” a dedicarme unos minutos al día, a mimarme un poco, a darme cuenta de que no puedo abandonarme y que unos minutos al día de auto cuidado pueden ser de mucha ayuda para mi piel y mi cuerpo. Sello de calidad Mamás Mary Kay En este sello de calidad nos ofrecen probar tres productos diferentes: Desmaquillador de ojos líquido Set de cuidado de manos Satin Hands Te blanco y cítricos Lápiz de labios Gel Semi-mate   Tres productos diferentes con el que proporcionarme tres tipos de cuidados y/o atenciones. El desmaquillado de ojos que tan difícil es a veces con los eyeliner y rímmel waterproff; el cuidado de las manos que tanto sufren con el trasiego diario; el toque presumido de unos labios pintados bonitos, femenimos y naturales. No soy una gran entendida en productos de belleza y cuidado. Además, uso de productos de marca blanca y low cost porque cuando la economía no es favorable, cuidarse es más un lujo que una necesidad. Así que voy tirando con productos asequibles y por eso tener la oportunidad de probar productos de calidad es un auténtico regalazo. Desmaquillador de ojos líquido Mary Kay Los ojos es la parte que más me cuesta desmaquillar, no puedo evitar acabar o con restos de rímmel y eyeliner, o con los ojos irritadísimos. Tengo los ojos muy sensibles, incluso hay veces que el mismo rímmel o eyeliner mal aplicado me molesta y enrojece los ojos, y lo de pintarme la linea de agua es ya imposible. El desmaquillador de ojos líquido Mary Kay me sorprende por su textura. Es tipo aceite, lo que para mi, poco entendida en estos temas, me resulta ya curioso. Todos los desmaquillantes que he usado hasta ahora eran más ligeros, quizás por eso el acabado no era el deseado. Éste, al ser aceitoso -pero no pringoso, que también es importante- me permite desmaquillar el ojo a fondo sin tener que empapar el algodón ni malgastar producto. Además es muy suave en la aplicación y a la primera pasada arrastra casi todo el maquillaje. Tienes que disculparme que no haya hecho fotos del proceso pero como me desmaquillo tarde, deprisa y corriendo, ¡ni me he acordado! pero espero poder dedicar algún momento a ello y enseñarlo vía Instagram, donde me mantengo bastante actualizada. La sensación una vez desmaquillada completamente es muy agradable. Tacto suave y cero sensación […]

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