Ese momento en la consulta cuando la ecografista mueve el transductor y dice "¿queréis saber el sexo?" es casi sagrado para cualquier futura mamá. Algunos padres ya lo tienen claro desde hace semanas; otros esperan a ese instante exacto para que sea memorable. La verdad es que descubrir si esperas un niño o una niña es una de esas experiencias que marca el embarazo, porque a partir de ahí todo cambia: los nombres que barajas, la ropa que empiezas a comprar, las historias que ya imaginas.
Lo importante es saber que tienes opciones y que no hay una única forma de hacerlo. Algunas madres prefieren esperar a la ecografía de las 20 semanas; otras recurren a pruebas más tempranas. Lo clave es que tomes la decisión que te haga sentir más cómoda y que entiendas qué te ofrece cada opción, para que no haya sorpresas innecesarias.
Te contamos cuándo es posible saber el sexo del bebé, qué métodos existen (algunos científicos, otros menos) y cómo prepararte para ese momento que tantas ganas tienes de que llegue.
En la semana 14 de embarazo, tu bebé ya está lo suficientemente desarrollado para que en una buena ecografía se intuya cuál es su sexo, aunque la confirmación definitiva llegará un poco más tarde. Te explicamos qué cambios notas tú y qué puedes esperar ver en la pantalla.

El segundo trimestre es cuando la mayoría de padres descubre el sexo del bebé, y con él llegan esos momentos mágicos de conexión. Un repaso por todo lo que vivirás en estos meses y por qué esta fase es tan especial para muchas familias.

Así que ya lo sabes: cuando llegue el momento de la ecografía, respira hondo y disfruta. Ese instante en el que confirmas si tienes un príncipe o una princesa en camino es uno de los que recordarás siempre.