Tu hijo acaba de ser diagnosticado celíaco, o simplemente quieres explorar opciones más allá del trigo. La realidad es que cocinar sin gluten hoy en día es mucho más fácil de lo que parece: no tienes que renunciar a postres, pan o platos sabrosos que le encanten a los niños.
Lo importante es saber qué alimentos evitar y descubrir alternativas que funcionen de verdad en tu cocina. Desde luego, el cambio requiere un poco de organización, pero una vez te familiarizas con las harinas y técnicas básicas, verás que es perfectamente manejable.
Te traemos un recorrido por recetas prácticas, consejos para introducir cereales seguros en la alimentación de los pequeños, y trucos para que disfruten comiendo en casa y fuera de ella.
Una guía completa sobre cómo acompañar a tu hijo en este cambio de alimentación. Aquí verás desde qué alimentos son seguros hasta cómo gestionar situaciones sociales como cumpleaños o excursiones escolares.

Si tu bebé está comenzando con alimentación complementaria y necesitas cereales seguros, aquí encontrarás las recomendaciones de pediatras y cuál es el mejor momento para empezar.

Un repertorio variado de platos principales, postres y snacks que puedes preparar entre semana sin complicaciones. Todas ellas pensadas para que no echén de menos el pan o la pasta de siempre.

Un plato completo, nutritivo y muy fácil de preparar que combina proteína, verduras y cereales seguros. Te sorprenderá lo rápido que se hace y lo mucho que gusta a los niños.

Porque los postres bonitos también tienen cabida en esta alimentación. Una receta elegante y deliciosa para celebrar cumpleaños o meriendas sin culpa.

Perfectas para la merienda del cole, el desayuno o cuando te apetece algo dulce casero. Estas magdalenas son tiernas, aromáticas y se hacen en un momento.

Una alternativa nutritiva y versátil a los crepes tradicionales. Pueden ser dulces o salados, y es una forma ingeniosa de meter legumbres en la alimentación sin que se note.

El postre italiano de toda la vida, versión sin gluten. Con las galletas adecuadas, lograrás un tiramisú cremoso y sabroso que competirá sin problemas con la receta original.

La alimentación sin gluten no tiene que ser una limitación: es simplemente aprender a cocinar de otra manera. Con un poco de práctica, estos platos se convertirán en tus comodines en la cocina, y tu hijo ni se dará cuenta de que está comiendo diferente al resto.