

Durante mi preparación al parto el año pasado estuve practicando yoga para embarazadas, ahora junto mi bebé practicamos yoga mamá-bebé. Es un momento muy especial que dedicamos a la semana y que nos sienta muy bien a ambos; hacemos masaje shantala, mamá estira todo el cuerpo, descansa un ratito y todo lo acompañamos con el canto de mantras.
No conocía el poder de los mantras para utilizarlos en el ritmo diario con los niños, y la verdad es que es algo que me ha fascinado y que gracias a mi maestra de yoga, Irene Montoto, he incorporado a muchos momentos del día con increíbles resultados. Por eso le pedí precisamente a ella, a Irene, que nos escribiera un artículo sobre ello, porque estoy segura que muchas familias desconocen este gran recurso que ¡tantos beneficios nos puede aportar!
Te invito a que lo descubras en este artículo y que desde ya practiques el canto de mantras con tus hijos. Te dejo con Irene…▼▼▼
El poder de los Mantras
Hace 8 años nació mi hija, y yo llevaba unos cuantos años conociendo el poder de los Mantras pero nunca me imaginé todo lo que podrían ayudarme en la crianza.
Mantra es una palabra que proviene del sánscrito y que de forma resumida significa algo así como protector de las proyecciones de la mente.
Según las antiguas escrituras de las que proviene la ciencia del yoga y comprobado por los que practicamos las diferentes formas del yoga, una en esencia, nuestro cuerpo es una unidad que vibra en planos de los más densos a los más sutiles, y vibra porque está vivo y lleno de energía vital. Somos energía manifestada en mayor o menor cohesión.
¿Y cómo es que esa energía se distribuye dentro nuestro?
Pues viaja a través de canales y se distribuye y equilibra a través de los centros donde más se concentra esa energía vital, que absorbemos respirando y alimentándonos de energía solar, aire puro, buenos alimentos y buenos pensamientos.
Estos canales por donde fluye la energía también están conectados a diferentes glándulas que regulan y equilibran nuestro organismo.
Y esto tiene que ver con los Mantras en que cantarlos nos protege la mente y nos expande la intención, es decir que no solo nos ayudan a pensar bien o a no pensar sino que también nos elevan la consciencia hacia planos más elevados.
Las vibraciones de los mantras nos armonizan
Las palabras están cargadas de vibraciones que guardan en sus significados y resulta que cuando cantamos y repetimos en Sánscrito (el idioma de la perfección vibracional) estos cantos sagrados, tocamos diferentes puntos en el paladar, puntos reflejos que pertenecen a la red energética que nos equilibra y alimenta.
Y desde allí nos van activando y armonizando glándulas, como la glándula pituitaria, nos abren el tercer ojo, reflejo de la glándula pineal y nos armonizan los hemisferios cerebrales.
Cómo empecé a cantar mantras con mi hija
A medida que fue pasando el tiempo de crianza con mi hija, muy pegaditas y miles de horas de teta, mimos y también cansancio y paciencia, el poder de los Mantras comenzó a fascinarme ya que cuando los cantaba me armonizaban (y aún lo hacen) de tal manera que nos hacía bien a las dos.
Mamá y bebé comparten campo energético al menos los primeros 3 o 4 años, que es el tiempo en el que de forma natural se desarrolla el proceso puerperal, pues es a partir de los 3 o 4 años cuando en estado natural el bebé comienza a convertirse en un ser más independiente.
Sabiendo esto y viendo los resultados que nos daba cantar, comencé a cantar el mismo Mantra durante una temporada (o casi tres meses), fui investigando letras y pronunciaciones y me fui encontrando con diferentes intenciones, diferentes fuerzas que necesitaba adquirir.
Además fui recopilando Mantras de muchas culturas en varios idiomas que me transportan a estados muy interesantes y profundos, ya que fueron creados hace cientos o miles de años por culturas muy diferentes a la nuestra, culturas que vivían la consciencia de Dios o el Universo, o Akash o como sientas llamarle, culturas que vivían el estado de Unión con el Todo.
Todo esto me pareció una gran herramienta y en vez de cinco lobitos mi hija acabó cantando conmigo grandes intenciones y semillas que van de a poco germinando en su ser interno.
Cuándo cantar mantras con los niños
Muchos Mantras son muy fáciles y a los niños les encantan las repeticiones, así que utilicé el poder de los Mantras y la intención elevada cada vez que durante la rutina empezábamos o acabábamos algo. Momentos donde necesitamos especial paciencia y presencia, por ejemplo salir de casa, volver del parque, llegar al médico y tener que esperar, cambiar pañales, cocinar, y por supuesto dormir.
También ha sido de gran ayuda para moverme por la casa, mientras ella jugaba en su alfombra y que pudiera saber que aunque no me veía yo estaba presente, eso fue un gran descubrimiento, y calmarme, elevar mis pensamientos y ver cómo ella también se calmaba, se armonizaba.
Aún canto en casa, en el coche o esperando en un aeropuerto, mi hija ha crecido y ha ido descubriendo otras músicas y estilos diferentes y se queda fascinada al escuchar música electrónica pero lleva esa semilla dentro y sé que algún día florecerá y dará frutos.
No tiene que ser de la misma manera pero la intención es lo que nos nutre y queda, aquella que nos dice que somos seres de Luz que necesitamos Amor para vivir y elevar nuestros pensamientos, para poder ser más humildes y sentirnos en Unión con el Todo.
Después de esa experiencia tan nutritiva, los Mantras me envolvieron con sus vibraciones para siempre y creé el taller de Mantras y liberación de la Voz y Taller de Mantras en familia, para encontrar juntos la voz del alma.
Iniciarse en el canto de mantras
Así que te invito a que hagas una pequeña prueba y repitas cada vez que necesites elevarte:
Om ॐ
El Mantra Aum (Om) que es la vibración en la que fluye el Universo, cuando lo entones, hazlo con la devoción y humildad suficiente para conectar con la pureza de la vibración del Universo, cántalo desde tres veces en múltiplos de 3, repítelo y hazte el hábito de dejar fluir tu voz sin juzgarte y verás que poco a poco irá envolviéndote y cambiando la frecuencia de tu cerebro, armonizándote a ti y a tu entorno.
