
Mayo es el mes de las flores, de las madres, de la virgen. Supongo que por ser el mes donde todas las plantas florecen. Ser mamá es el regalo más valioso, más que un diamante. ¿No les ha pasado, que con todo y lo contenta que estamos cuando traemos un bebé al mundo, sentir que no tienes tiempo, ni para mirarte al espejo? Cuando tuve mis dos experiencias de ser madre, lo primero que deseaba hacer cuando podía levantarme, era bañarme y arreglarme un poco.
Leyendo algunas cosas de autoestima y escuchando maestros en la materia, la persona que se recupera de algún malestar u operación, se le recomienda, estar limpio y con el mejor aspecto que se puedo. Esto ayuda a superar más rápido la operación. Aprendí que mientras más trates de organizarte, podrás tener tiempo para todo y te voy a decir que si nos dejamos en segundo plano, en algún momento podemos explotar.
Es muy común escucharnos a todas decir; ¡es que no tengo tiempo desde que soy mamá! ¡Estoy muy gorda desde que soy mamá!, así vamos agregando cualquier excusa para no ser nosotras las responsables.
Voy a darte algunos tips para ver las situaciones desde otro punto y cambiar totalmente “no tengo tiempo”
-Formulas mágicas no existen, pero si vemos nuestro día como el mejor cada momento y nos organizamos, evitamos llegar al caos en casa. Por eso ¡no esperes! Maneja el tiempo con tu agenda, haz tu lista de tareas, sin dejar de un lado el tiempo para ti y verás cómo vas a tener tiempo para todo. Espero te funcionen mis recomendaciones, deja aquí abajo lo que piensa y tú experiencia, me encanta leerte y no olvides suscribirte, un abrazo y ¡feliz día de la madre!
