Una vez alguien me preguntó: “¿Cuándo vuelves a trabajar? Ya sabes que una mujer inteligente en casa es una mujer desperdiciada”. La pregunta resonó hasta lo más profundo de mi ser y despertó en mí una gran inquisición propia.
¿Soy una mujer desperdiciada?
La verdad es que quedarme en casa con mis tres hijos no fue una decisión que tomé, fue algo que simplemente sucedió. Cuando nació mi primera hija no estaba trabajando y naturalmente me quedé en casa. Pasaron los años, tuve a mi segundo hijo y a mi tercero, y simplemente nunca sentí ese “llamado” a volver a trabajar. Lo que sí escogí, todos los días, es continuar en casa con ellos.
Me sentí privilegiada siempre, porque tenía la opción de quedarme en casa y ver a mis hijos crecer. Se que estar con ellos me va a traer frutos en el futuro. Es en estos años que se forman sus valores, sus principios, sus personalidades y todo lo más importante. Entiendo perfectamente que cuando están conmigo y yo les enseño y les explico las cosas, no es igual que con otros. Me encanta estar al tanto siempre de todas sus andanzas, actividades, y ocurrencias. Me encanta estar en casa, siempre sentí que cualquier día puedo volver a trabajar, siempre va a haber algún trabajo para mi, pero lo que nunca puedo volver a repetir son estos primeros años de mis hijos; esos años sí se van y nunca vuelven.
Ahora, les mentiría si les dijera que éste es un trabajo fácil o llevadero. Ser mamá a tiempo completo y llevar un hogar es un trabajo extremadamente duro. Es emocionalmente fuerte, es sentir un peso de una gran responsabilidad diaria constantemente. Ser mamá a tiempo completo es, sin duda, el trabajo más difícil que he tenido y a la vez la mejor decisión que he tomado.
Muchas veces las mamás a tiempo completo no tienen un desfogue de su labor, estamos constantemente en la casa y con los niños y no tenemos un momento para nosotras, para cuidarnos. Cometí muchas veces este error, pero en mis años en casa aprendí algunas cosas importantes.

Entonces, ¿soy una mujer desperdiciada? Definitivamente no. Soy mujer multifacética. Soy mujer decidida. Soy mujer emocionalmente inteligente. Soy mujer que vive sin arrepentimientos. Soy mujer que sabe que si la vida me dio dos profesiones, hoy es el momento para ejercer la de ser mamá.
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El texto de este artículo fue escrito para la Revista STATUS uio. Encuentra la revista aquí.
Fotografías gracias a Cesar Farías Fotografía. Conoce más sobre su trabajo aquí.