En la aparición de los primeros dientes influyen factores tan diversos como la genética, las enfermedades pasadas o la buena o mala alimentación de la madre durante el embarazo. Por eso, y como se suele decir popularmente, cada niño es un mundo.
Pese a que puede variar el momento de su aparición, sí tienes que controlar que el orden de salida sea el correcto y que las piezas dentales vayan saliendo correctamente y sin manchas o colocaciones extrañas.

Para que desde pequeños puedan disfrutar de una boca en buenas condiciones, toma nota de estas recomendaciones:

Para limpiar su encía usa diariamente una gasa mojada en agua o unos pequeños dedales de látex y pásaselos suavemente. Una vez que los dientes han aparecido puedes usar un dentrífico indicado para bebés y niños, mejor si es una pasta de dientes casera o una natural de herbolario, pero echa muy poca cantidad (el tamaño de una lenteja) para impedir que se la trague.
El cepillado tiene que ser regular a partir de los 2 o 3 años, así le inculcas a unos hábitos de higiene bucal. Los cepillos eléctricos ayudan a una buena limpieza, pero es importante que desde pequeños adquieran la habilidad manual de cepillarse los dientes.
Las caries de los dientes de leche avanzan más rápidamente que en un diente definitivo. Destierra la idea de que esas piezas no deben ser tratadas y llévalo al dentista. Si sus primeros dientes están sanos, ya ha ganado mucho para cuando sea adulto.
Si tu bebé ha nacido ya con un diente (dientes congénitos), el especialista evaluará sé quitarlo o no. En muchos casos se cae espontáneamente y en su lugar aparece algo más tarde el diente de leche.
La aparición tardía se suele considerar cuando el primer diente temporal sale después de los 14 meses y, a partir de los 8 años, en los permanentes. Los retrasos se pueden dar en niños prematuros; pequeños que tienen escasez de nutrientes, por factores genéticos, enfermedades graves de la infancia o también por falta de secreción hormonal.
Es probable que la salida de los primeros dientes provoque molestias en el niño. Existe la creencia de que pueden dar alteraciones como fiebre o ligeras diarreas, entre otros síntomas, pero hay mucha controversia al respecto. Si observas estos síntomas, consulta con tu pediatra.
Para disminuir las molestias de la primera dentición existen productos especiales que se aplican en las encías. Sin embargo, tienes que ir con cuidado porque algunos contienen sacarosa y alcohol que produce una inflamación local perjudicial. Otros recursos eficaces son los mordedores que se enfrían en la nevera, o los helados caseros naturales.
Si un diente de leche está muy afectado por una caries y hay que extrerlo, habrá que colocar en ese lugar el llamado mantenedor de espacio. Así evitamos que se cierre el hueco por donde tendrá que salir más tarde el diente definitivo.
Puedes ver el post Sus primeros dientes de leche: el cuidado e higiene de la boca en bebés en la web de BABYCOCINA.