¿Tan malo es el aceite de palma?
El aceite de palma es un ingrediente muy habitual y podemos encontrarlo en muchísimos cosméticos, pero también en productos alimentarios como galletas, bollería, chocolates, aperitivos, comida precocinada, y también como ya sabeis, después de la polémica con Samantha Villar, en alimentos infantiles y leches adaptadas (Nestlé compró 240.000 toneladas de aceite de palma durante en el año 2015).
Tiene un alto contenido en grasas saturadas, de hecho, en torno a un 50% de las grasas que contiene son saturadas. Está demostrado que el consumo habitual de grasas saturadas afecta negativamente a la salud, aumentando el colesterol, el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, y por lo tanto también, el riesgo de muerte.
Este aceite es tan utilizado porque es el aceite más barato que existe, cuesta 5 veces menos que el aceite de oliva.
Los fabricantes de leche para bebés están obligados por ley a poner en sus productos una cierta cantidad de ácidos insaturados, linoleico y linolénico, y lo consiguen habitualmente con una mezcla de aceites vegetales en los que incluyen el aceite de palma.
¿Cómo puedo evitar el aceite de palma?
Mirando en las etiquetas de los productos y que no aparezca ninguno de estos nombres, que son las diferentes formas de llamar al aceite de palma.
Estos otros ingredientes pueden proceder del aceite de palma, así que también es importante tenerlos controlados.

Si te ha gustado, ayúdame a compartir… ¡Gracias!
(fuente carrodecombate)