
¿Cómo saber si tu hijo tiene TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad)? Si tu hijo presenta problemas de conducta en la escuela, es posible que los maestros sugieran esta posibilidad. Sin embargo, no debes basarte únicamente en la opinión de los educadores: necesitas una evaluación profesional de un psicólogo o médico especializado para confirmar el diagnóstico.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el TDAH se caracteriza por un patrón de falta de atención, hiperactividad e impulsividad que interfiere con el funcionamiento y desarrollo del niño. Estos síntomas deben estar presentes antes de los 12 años y manifestarse en diferentes contextos (casa, escuela, actividades extraescolares).
Para diagnosticar TDAH, los síntomas deben estar presentes durante al menos seis meses consecutivos. Además, estos comportamientos deben manifestarse en todas las áreas de la vida del niño: hogar, escuela y actividades extraescolares como fútbol o música.
Lo más importante es que estos síntomas generan disfuncionalidad real en la vida diaria del niño. Por eso, si sospechas que tu hijo tiene TDAH, acude a un profesional certificado antes de iniciar cualquier tratamiento, incluida la medicación.
Mientras completas el proceso de evaluación diagnóstica, puedes aplicar técnicas de relajación que ayuden a tu hijo a gestionar la hiperactividad e impulsividad. Estas técnicas se centran en la respiración consciente y pueden practicarse diariamente.
Tu hijo debe taparse las orejas con los dedos hasta dejar de escuchar sonidos externos. Después inhala profundamente y al exhalar emite un sonido similar al zumbido de una abeja pronunciando la letra "m". Realiza esta técnica durante 5-10 minutos.
Pide a tu hijo que permanezca en silencio durante un tiempo determinado que midas con una alarma o cronómetro. Comienza con períodos cortos (2-3 minutos) e incrementa gradualmente la duración. Este juego enseña autocontrol y paciencia.
Crea un espacio específico en casa donde tu hijo pueda ir cuando se sienta alterado o necesite relajarse. Este rincón debe ser tranquilo, cómodo y estar libre de distracciones. Enséñale que es un lugar exclusivo para practicar la respiración consciente y recuperar la calma.
Tu hijo puede ser simplemente distraído o estar experimentando estrés temporal que responda mejor a técnicas de relajación y ajustes en la rutina diaria. Prioriza la salud mental de tu hijo buscando orientación profesional antes de tomar cualquier decisión sobre tratamiento.