
Cada vez son más los niños que sufren de intolerancia a la lactosa. Es un problema más común en adultos pero que puede darse incluso en bebés lactantes, lo que es un verdadero problema. Normalmente, cuando se trata de bebés, suelen ser niños que han nacido prematuramente y no tenían su sistema digestivo suficientemente desarrollado.
Identificar la intolerancia la lactosa
Los síntomas intolerancia a la lactosa son más o menos los mismos para todo el mundo y suelen producirse al poco tiempo de haber tomado lácteos:
¿Qué hacer si tienes las sospechas?
Si sospechas que tu hijo tiene intolerancia a la lactosa acude al médico para que le hagan las pruebas. Pero si tu médico es reacio a hacerlas o va a tardar en llevarlas a cabo puedes hacer algo muy sencillo siempre y cuando no estemos hablando de un bebé. Retira todos los lácteos de su dieta durante al menos quince días. Si el niño se normaliza y al volver a tomar lácteos se vuelve a poner malo, es que evidentemente, tiene un problema de intolerancia.
Si el niño es intolerante, deberás de darle leche sin lactosa y también tendrás que mirar todas las etiquetas de los productos que toma normalmente, ya que muchos tienen leche o lactosa en su composición. La lactosa se usa, por ejemplo, como conservante para algunos embutidos e incluso en patatas fritas. Por eso hay que revisar siempre todas las etiquetas. Por suerte, actualmente es obligatorio que todos los productos que contienen lácteos o lactosa lo indiquen en negrita.