Hace apenas unos días hubo, de nuevo, un terremoto en Chile, justo en Curicó, la ciudad donde yo he vivido 3 años.
Afortunadamente no pasó a mayores. Los chilenos están ya acostumbrados a este tipo de fenómenos naturales (viven entre tsunamis, sismos y volcanes) y saben sobreponerse rápidamente.
De todas maneras el susto no te lo quita nadie cuando empiezas a notar que el suelo se mueve bajo tus pies.
El mayor miedo que yo tenía de vivir en Chile
El mayor miedo que tenía cuando estaba a unas semanas de irme a vivir a Chile eran precisamente los terremotos.
< Terremoto lo llamamos en España en cuanto notamos que la tierra se mueve. Pero en Chile los llaman temblores hasta que no alcanzan daños materiales, o cuando son de tanta intensidad que no puedes ponerte en pie, que entonces pasa a ser terremoto. >
Tenía pesadillas con los terremotos en las que se veía como estaba conduciendo y se rompía la calzada haciendo un gran agujero, o como se desplomaban las casas delante de mis narices. Vamos, todo lo que había visto en las películas. Tenía tanto miedo que empecé a mirar videos de terremotos de países altamente sísmicos, para ver cómo reaccionaba la gente y aprender cómo debía hacerlo yo.
Como ya sabéis a Chile nos llevábamos a nuestros 2 hijos de tan solo 4 y 2 años. Y sentía una gran culpabilidad por llevarles a una zona que yo pensaba “peligrosa”, en la que no iba a estar con ellos las 24 horas del día y no sabía como iban a reaccionar ante un susto así.
El primer año vivía con miedo
Para poneros en antecedentes, tengo que contaros que 3 años antes de que llegáramos a la ciudad de Curicó, esta ciudad había sufrido un devastador terremoto de magnitud 8,8 grados <dicen las malas lenguas que fue de mayor magnitud, pero lo dejaron en 8,8 porque el gobierno sólo compensaba económicamente a partir de 9 grados. >


3- TEN UN PLAN DEYSE FAMILIAR. Mucha gente que conocíamos tenía su propio plan organizado, y nosotros no éramos menos. Estuviéramos donde estuviéramos debíamos ir al cole a por lo niños (Pablo con bici que llegaría más rápido que en coche) y de allí a casa por un camino que habíamos acordado para poder encontrarnos en caso de que no hubiera comunicación telefónica.
4- SI ESTÁS EN LA COSTA, SUBE A UN CERRO. Éste es un dato muy importante. Cuando hay un temblor fuerte o terremoto, de esos que te tiran al suelo, tienes alrededor de 40 minutos para subir a un cerro. Después de un sismo siempre hay un tsunami y hay que ponerse a salvo.
5- SI ESTÁS EN UN INTERIOR. Si te pilla en el interior de una oficina, aléjate de ventanas, ponte debajo del umbral de la puerta o debajo de la mesa. En casa puedes ponerte al lado de la cama, ya que esta para los golpes de posibles desprendimientos. Y nunca bajes o subas las escaleras, es mejor quedarse en el piso que estás. Las escaleras son la zona de transición entre dos plantas seguras y tienen mucha inestabilidad.
6- RÉPLICAS. Recuerda que lo normal es que en las próximas horas de un terremoto hayan réplicas aunque son de menor intensidad.
Aquí podéis ver las recomendaciones del gobierno de chile para afrontar un sismo.
Con estos consejos pasé mis 3 añitos en Chile; y viví el terremoto de septiembre del 2015 bastante cerca del epicentro.
Evidentemente ahora, en Inglaterra, la probabilidad de tener un terremoto es mucho menor. Pero tengo que decir que cuando oigo un gran ruido, me pongo un poco tensa pensando: ¡¡ Viene un temblor !! Luego caigo en ya no estoy en Chile, me doy cuenta que es el ruido de un camión y me relajo.
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