
Cuando hablamos de ansiedad, nos estamos refiriendo a un concepto muy amplio, que nos afecta en función de nuestra edad y nuestra situación. En los niños y adolescentes, podemos encontrar varios tipos:
Ansiedad por separación: cuando se preocupan en exceso por estar separados de sus figuras de referencia. Más presente en niños más pequeños.
La ansiedad por separación es una problemática característica de los niños, y en algunos casos, de los adolescentes. Se trata de un miedo o ansiedad excesiva ante la separación de sus figuras de referencia, principalmente con las que se tiene un mayor apego. Esta reacción es desproporcionada al desarrollo evolutivo de la persona. La separación en sí, o incluso el pensar en la posible separación, causa un malestar intenso. También se pueden dar pesadillas relacionadas, quejas sobre síntomas físicos, resistencia a salir de casa o preocupación porque le pueda pasar algo a esa figura de apego.

El mutismo selectivo es un trastorno muy característico en la infancia. Se trata de un fracaso
constante a la hora de hablar en situaciones sociales específicas, pudiendo hacerlo en otras diferentes, por lo que no es un problema de lenguaje. Este impedimento interfiere en la vida diaria, pudiendo afectar en sus logros educativos.
Esta imposibilidad debe persistir al menos durante un mes sin ser relevante el primer mes de la escuela, ya que eso podría deberse a dificultades de adaptación transitorias.