
El verano es época de desenfreno, sobretodo por los peques, que muchos de ellos ven como se desboca el consumo de azúcar en comidas, gracias a chuches, helados, bebidas refrescantes y demás. Desde el blog de La cestita del Bebé os vamos a dar unos prácticos consejos para su control.
No es ningún secreto que a los niños les encantan los dulces. Mientras que los adultos estamos acostumbrados a añadir ciertos alimentos a nuestra dieta, para los niños el azúcar crea un aditivo tal que puede convertirse en un antojo incontrolable. Comer demasiada azúcar es más perjudicial para los niños que para los adultos.

Aumento de la sed
Estos síntomas corresponden a los síntomas de la diabetes, pero no son necesariamente una enfermedad si se presentan en niños. Actuar rápidamente cuando aparecen síntomas de niveles altos de azúcar en sangre puede prevenir problemas metabólicos importantes en los niños.
Cómo controlar el consumo de azúcar en los niños
Para que los niños no sufran hiperglucemia o niveles elevados de azúcar, el control nutricional es muy importante. No se trata de demonizar el azúcar, sino de un consumo responsable y consciente del mismo, porque sabemos que este nutriente, aunque alcalino, puede tener un efecto muy negativo para la salud.
El azúcar es necesario en la dieta porque es la principal fuente de energía para el cerebro y algunos otros tejidos y órganos del cuerpo. En lugar de recurrir a los azúcares simples, los nutricionistas infantiles recomiendan comer azúcares complejos, que se encuentran en alimentos integrales en lugar de alimentos procesados. A veces ni siquiera sabemos que el azúcar libre o simple se esconde en muchos alimentos. Se presentan como ingredientes que no se detectan fácilmente, como: jarabe, glucosa, sacarosa, galactosa, fructosa, melaza o néctar. ¡Ten mucho cuidado con ellos!
Cada vez hay más en el mercado papillas para bebés que los contienen. Fíjate en zumos, yogures, panes, batidos, refrescos, incluso zumos de frutas y dulces etiquetados como “naturales”. Puede que no sean tan saludables como parecen.
Consejos para reducir el consumo de azúcar en los niños
Según las recomendaciones, los niños menores de 2 años no deben consumir ningún tipo de azúcar. A estas edades, los azúcares naturales de los alimentos son más que suficientes para un desarrollo y crecimiento normal.
El desarrollo paulatino del gusto en los niños de entre 2 y 6 años es una etapa crítica para que se acostumbren a comer dulces. Procura no comer en casa ni fuera, y cuida la nutrición de toda la familia.
La forma más eficaz para los niños es darles un buen ejemplo. Como adulto, probablemente te hayas vuelto un poco adicto al azúcar estos días, y eso es totalmente normal. Pero vigile la dieta de su hijo, ya que aún así puede evitar comer dulces con demasiada frecuencia.
Alternativas al azúcar en la dieta infantil
Como ya hemos comentado, la mejor solución para que los niños sigan disfrutando de sus dulces favoritos es centrarse en los alimentos integrales. Las frutas, los cereales y otros alimentos que contienen azúcar de forma natural son igual de deliciosos y pueden satisfacer a los golosos. ¿Qué pasa con los edulcorantes y otros azúcares con propiedades saludables? Aunque nos dicen que el azúcar moreno, la miel, el azúcar moreno y otros derivados del azúcar son más saludables, no dejan de ser azúcares simples y también pueden elevar los niveles de azúcar en sangre. No debes abusar de ellos.
En cuanto a los edulcorantes artificiales como la sacarina, el eritritol, el acesulfamo potásico, el aspartamo e incluso la stevia, no son los mejores sustitutos del azúcar en la dieta infantil. Claro, pueden ser una solución única, pero nunca deben usarse regularmente. Las investigaciones muestran que, si bien ayudan a frenar el consumo de azúcar en los niños, aún crean una fuerte necesidad de dulces a nivel psicológico, que puede crecer de manera negativa con el tiempo.
Esperando que el artículo no os haya resultado demasiado dulce nos despedimos, cuidaros mucho y nos leemos en la próxima ocasión!