El cabello de una persona comienza a formarse entre las semanas 13 y 16 de embarazo, con unas características previamente determinadas por la genética de sus familiares (los genes dominantes siempre influencian mas que los genes recesivos, en el caso del cabello, el gen dominante es el color oscuro). En ésta primera fase, es como una capa de vello muy fino en un manto graso, que se llama “Lanugo”, el cual empezará a caerse a partir del 8º mes.
Al nacer, el bebé ya tiene todos sus folículos pilosos (en los rubios, una media de 140.000, en los morenos, 110.000 y en los pelirrojos, 90.000), sin embargo, el color y la forma aún no estarán completamente determinados, en el caso de la forma, es común que el niño salga con rizos o con ondas que poco a poco irán desapareciendo (o no). En el caso del color, es la melanina la responsable de que sea claro u oscuro, y al nacer, los bebés suelen tener menor concentración de melanocitos (que producen la melanina), es por ello por lo que el cabello suele oscurecerse uno o dos tonos en los meses posteriores al nacimiento.
Entre el 3º y 6º mes de vida, el cabello “provisional” se empieza a caer y dar paso al cabello definitivo, ésto no pasa de forma radical, por lo que pueden aparecer algunas calvas o mechones mas largos o cortos. Si ésto continuara por mas tiempo, puede estar causado porque el bebé duerma con la cabeza siempre en la misma posición o por alguna enfermedad que habrá que consultar con el pediatra.
DATOS:
COSTRA LÁCTEA:
Podríamos definir la costra láctea como una dermatitis seborreica bastante común en los recién nacidos (incluso en la 2ª y 3ª semana) en la que aparecen zonas de piel rugosas y escamas, como una especie de caspa blanquecina o amarillenta, concrétamente, grasa seca.
Ésto puede darse por varias causas, hormonales, factores meteorológicos… En un principio, no es malo ni peligroso, es mas bien cuestión de estética y algo molesto, pero si la zona se agranda, se inflama o se infecta, habrá que consultar con el pediatra.
La costra láctea se puede mejorar aplicando aceite de bebés sobre las costras suavemente con un ligero masaje durante 15 – 30 minutos. Seguidamente, se lava la cabeza con una esponja, un champú especial para bebes y mucha suavidad, eliminando poco a poco las costras. Se puede repetir cada 2-3 días.