El tomate frito es uno de los imprescindibles en la dieta infantil. Esta popular salsa sirve de aderezo en multitud de recetas y tiene la peculiaridad de gustar a la gran mayoría de niños, por lo que se puede usar a modo de polizón en aquellas comidas que no sean del agrado de los más pequeños de la casa.
Si tu bebé ya ha iniciado la alimentación complementaria (AC) te vendrá bien tener siempre a mano un poco de salsa de tomate frito casero para acompañar sus primeros sólidos: arroz, pasta, hamburguesas…, y gran cantidad de platos BLW. También te servirá para elaborar pizzas caseras.
Si acostumbras a comprar tomate frito, es importante que a tu bebé le ofrezcas uno de calidad. Por ejemplo el tomate frito ecológico Hida está elaborado a fuego lento y de manera tradicional con ingredientes 100% naturales. Solo tienes que abrir el bote y ¡listo! Podrás usarlo con plena confianza en las recetas que prepares para tu hijo.

La salsa de tomate frito tradicional está elaborada con un poco de azúcar. El azúcar contrarresta la acidez del tomate aportando a la salta un sabor más agradable. En esta receta —por ser para bebés— el azúcar es opcional; no obstante, no habrá problema por utilizarla. La Asociación Española de Pediatría aconseja no emplear edulcorantes ni azúcar en las comidas para bebés menores de 12 meses para —entre otras— evitar que se acostumbren a sabores artificialmente endulzados. En esta salsa de tomate la cantidad de azúcar que se emplea es ínfima y —para más inri— de caña integral.
Al ser una salsa para bebés, la cantidad de tomates que emplearemos será de un kilo. Si quieres elaborar este tomate frito para toda la familia, mi consejo es que multipliques los ingredientes por dos. Hay a quienes les gusta el toque que aporta la cebolla a la salsa de tomate frito; si es tu caso, puedes agregar media cebolla muy picadita y santas pascuas.

Esta salsa de tomate casera difiere ligeramente de la famosa passata —algo menos espesa—, la cual se aromatiza con albahaca u otras hierbas aromáticas al gusto. De todos modos, el tomate frito admite prácticamente cualquier tipo de hierba o especia: pimienta negra, orégano, romero, ajo en polvo… El truco está en no pasarse con las cantidades. Puedes congelar los botes e irlos descongelando conforme los vayas necesitando, a tu bebé le encantará en cualquier ocasión.
Puedes ver el post Tomate Frito para Bebés | Salsa Ideal BLW en la web de BABYCOCINA.