Quedar en embarazada, es muchas ocasiones resulta un tanto complicado. Pues, parece tarea fácil quedarse embarazada, pero lo cierto es que nuestro ritmo de vida actual, caracterizado por el estrés y las prisas en todas las facetas rutinarias, no es buen consejero para provocar la concepción de una nueva vida.
Elementos como el estado psicológico de la mujer o los hábitos alimenticios de la pareja, está demostrado que influyen notablemente en la predisposición al embarazo, aunque no en el mismo grado que la preparación física del propio cuerpo. Aún así, existen numerosos factores que están de tu lado y que, sabiendo cómo hacer uso de ellos, se pueden convertir en tus grandes aliados.
Hoy en día es posible averiguar el estado de ovulación e intentar, durante estos días ‘clave’ en el proceso de ovulación..A través de la medición de la hormona LH en la orina de la mujer, se indica el momento en el que van a ovular. Es relativamente novedoso y tiene una gran aceptación entre el colectivo femenino occidental.
El calendario es el factor que más 'nos suena', pues cada mes, las mujeres nos guiamos a través de él, para saber cuándo vamos a tener la regla.
Sólo hay que calcular los días centrales del ciclo máximo y los del ciclo mínimo y añadir dos días antes del primero y dos días después del último. Este margen o espacio restante, corresponde al momento de máxima fertilidad.

Cuando la temperatura aumenta entre 2 y 6 décimas por encima de lo normal, estamos hablando de una temperatura basal idónea para la fecundación del óvulo, es decir, para que se produzca un embarazo.
La medición de la temperatura basal no es el único método en el que debes centrar tus esfuerzos e ilusiones ya que, una de sus principales objeciones radica en su relativa eficacia. En ocasiones, el aumento de la temperatura basal se produce cuando ya ha ocurrido la ovulación, no durante el proceso. En este caso ya no hay posibilidades de embarazo y hay que esperar hasta el siguiente ciclo menstrual.

La mucosidad vaginal además, produce una serie de hormonas que hacen la función de llamar o atraer a los espermatozoides. En este curioso acto hormonal, las posibilidades de fecundación del óvulo se ven altamente incrementadas.


La alimentación y los hábitos rutinarios también afectan al ambiente que se debe crear en torno al proceso: en los hombres, durante la franja de los 30 a los 40 años es más importante que nunca que moderen sus hábitos pues sustancias como el alcohol y el tabaco provocan una disminución en la cantidad y calidad de sus espermatozoides.La postura coital se ha entendido tradicionalmente como un factor muy importante a la hora de facilitar la concepción. Lejos de ceñirnos a mitos o leyendas a cerca de este tema, lo cierto es si que hay posturas en las que el esperma puede llegar más rápido y más directamente al óvulo femenino. Una de ellas es en la que la mujer permanece permanezca tumbada, con las piernas suspendidas en el aire y la pelvis ligeramente inclinada hacia arriba.
Naturalmente, una mujer fértil puede quedarse embarazada hasta la llegada de la menopausia. No obstante, es necesario someterse a todas las pruebas necesarias. Desde la decisión consensuada de quedarse embarazada hasta el final del mismo, si éste se produce.