Con los hijos/as no hay escapatoria: todo lo que no está sanado sale a la luz. En mi libro "Rabietas" digo que es como si vinieran y levantaran todas las alfombras. Si estaba todo limpio no hay problema, pero como hubiera suciedad, esta vuela por los aires. Te animo a verlo como un regalo, porque nos ayudan a darnos cuenta, a ver lo que nos queda por "limpiar", "sanar", o "comprender" y si nos atrevemos hacerlo, esto nos llevará a vivir una vida más consciente y plena. Te animo a limpiar debajo de las alfombras, a mirar hacia adentro con humildad, compasión y motivación. Lo que te espera post-limpieza es mucho mejor. En mi libro "Sentir" te ayudo y te doy herramientas para que te adentres en ti.