Setiembre está a punto de comenzar y con él, la vuelta a la rutina aunque este año se me hace algo difícil hablar de "rutina" ya que:
Así que no volvemos a la rutina al uso si no que vamos a crear una nueva rutina en casa. Creo que todos estamos un poco con los nervios a flor de piel por todos estos cambios pero me centraré en el de la guardería de nuestra peque.
Lo cierto es que con este tema parece que la más nerviosa soy yo. Pensar en todo lo que necesita, en etiquetarlo todo, prepararlo, comprarlo,... puede parecer un mundo. Lo único bueno es que por suerte me gusta esto de organizar cosas (soy así de rara), me encanta empaquetar, hacer listas de lo que hay que hacer,... así que en cierto modo no se me hace tan cuesta arriba aunque con un peque por casa todo se complica un poco más.Os dejo una lista de lo que nos han pedido:
Al principio también me preocupaba que I no se adaptase bien a la guardería ya que siempre ha sido una niña muy tranquila que apenas tenía necesidad de moverse. Le costó comenzar a gatear y aún cuando sabía hacerlo perfectamente, si veía que salíamos de la habitación se ponía a llorar en lugar de seguirnos. El tema es que después de volver de vacaciones ha hecho un gran cambio, se mueve mucho más, va de un sitio a otro en casa (ahora somos nosotros los que tenemos que seguirla), interactúa más con los demás,... Además, conocemos a algunas de las maestras de la guardería y la directora es una de las monitoras del Espai Nadó.
Entonces, ¿Por qué los nervios? Pues muy sencillo: porque empezamos una etapa nueva en nuestras vidas y no se cómo la afrontaremos. Sobre el papel todo es muy bonito pero a la hora de la verdad no todo sale como queremos o esperamos así que hasta que no esté todo en marcha mis nervios estarán ahí. Además de este, hay otro factor y es que por muy bien que crea que va a estar, siempre cuesta separarte de tu hij@ cuando sabes que solo tiene un año y que ha estado siempre con sus padres en casa.
El próximo día 7 tenemos la reunión con la tutora. Ya sabemos a que clase irá pero no sabemos aún el nombre de la tutora ni el día de comienzo de la adaptación (suponemos que el 12 de setiembre pero no lo tenemos confirmado). Lo cierto es que esta desinformación sobre ciertas cosas no ayuda demasiado a ir tranquila pero supongo que una vez comencemos, irá más rodado. Ya os iré contando qué tal va todo.
¿Vosotr@s también estabais nerviosos cuando vuestros hij@s comenzaron la guardería o el colegio? ¿Os pidieron las mismas cosas que a nosotros en la guardería? ¿Como llevaron la adaptación?