Valores en la infancia: guía para padres educadores
Transmite valores desde edades tempranas respetando la libertad de tus hijos. Descubre cómo construir una escala de valores familiar que encamine hacia…
Valores para la convivencia: educación integral desde la infancia

La transmisión de valores es fundamental en la educación de los hijos y debe comenzar en edades tempranas. Como padres, tenemos la responsabilidad de guiar a nuestros hijos hacia la felicidad respetando siempre su libertad y promoviendo una convivencia armónica en familia y sociedad.
¿Qué es la escala de valores y por qué es importante?
Cada persona, familia, grupo social, político o religioso establece su propia escala de valores. Para algunos el honor es más importante que la vida; para otros el orden prevalece sobre la estética, o la creatividad artística supera la convivencia familiar.
Tener una escala de valores significa estar dispuestos a sacrificar un valor que consideramos inferior para que otro superior se conserve. Esta jerarquía es fruto de la educación, el ambiente, la historia personal e incluso las circunstancias del momento.
Aunque podríamos convenir que el bien es mejor que el mal, cuando concretamos qué consiste el bien y qué el mal, entonces surge la estimación única de cada persona o grupo social. Múltiples factores influyen en cómo apreciamos o depreciamos los valores.
Dos principios clave en la educación en valores
Es necesario dejar dos ideas muy claras:
- No podemos imponer a los demás nuestra escala de valores.
- Necesitamos promover todos los valores para que nuestros hijos reciban una educación equilibrada, sin deformaciones que afecten su actitud positiva ante la sociedad.
Aunque los valores están conectados entre sí, alguno de ellos puede polarizarse de tal forma que perturbe la armonía del conjunto. Igual que sería nocivo abusar de un tipo de alimento o deporte, también sería perjudicial potenciar exclusivamente un solo valor en detrimento del resto, especialmente durante las edades de formación de la personalidad.
¿A quién va dirigido y cómo utilizarlo?

Una buena herramienta educativa debe adaptarse a las necesidades de cada familia. La libertad e iniciativa de cada hogar será el mejor método para utilizar recursos orientados a valores.
El hecho de seguir un orden lógico en la presentación de los valores no significa que debas seguirlo de manera rigurosa. Puedes empezar, continuar, prescindir o detenerte en los valores según te parezcan más o menos importantes para tu familia.
Este tipo de material es útil para educadores de niños entre 6 y 12 años, tanto padres como maestros, pedagogos y otros profesionales que acompañan la formación de menores en ambientes familiar y escolar.
La responsabilidad de los padres en la educación
Nadie mejor que los padres para conocer los productos más adecuados y las dosis necesarias para la formación integral de nuestros hijos. Podemos asesorarnos con expertos en educación, consultar pedagogos y psicólogos, pero seremos nosotros quienes decidamos en última instancia los objetivos y métodos educativos en casa.
Es una responsabilidad enorme, pero es nuestra responsabilidad. Todos los padres hemos aprovechado momentos privilegiados para transmitir valores: contando cuentos al atardecer, compartiendo una película familiar, haciendo reflexiones discretas pero esenciales que forman el espíritu de nuestros hijos.
Criterios para seleccionar los valores fundamentales
La selección de los valores más importantes se basa en investigación prolongada con profesionales de la educación de distintos centros escolares, niveles educativos y ambientes sociales. Casi ochocientos educadores participaron en un trabajo de seis años que priorizó los valores a los que debía prestarse atención especial.
Con el tiempo, te bastará una alusión al cuento, película o actividad que ya conocen para recobrar la fuerza educativa. Podrás evocar el contenido con una simple frase o pregunta bien dirigida: "A éstos les ha ocurrido como a la cigarra y a la hormiga, ¿no te parece?"
Las actividades propuestas pueden estimular tu creatividad y dar lugar a otras parecidas. La creatividad es un valor importante para los educadores. Debemos admitir que cualquier selección es siempre arriesgada cuando incide en algo tan trascendental como la educación. Escoger es renunciar, y renunciar es siempre comprometido.
La interconexión entre valores
Los valores humanos se entrelazan entre ellos, por lo que resulta difícil —o incluso imposible— distinguir dónde termina uno y dónde empieza otro. No es factible discernir si estamos educando en el diálogo, la paz o la justicia de manera aislada.
¿Es posible una paz sin diálogo? ¿Podría existir paz sin justicia? ¿La urbanidad no es un aspecto del respeto? ¿La generosidad y la compasión no serían imposibles sin paciencia? ¿La creatividad y la confianza no están en la base de la alegría? ¿Es concebible la amistad sin sinceridad, o una responsabilidad carente de prudencia?
Siempre podemos trabajar matices centrados más en un valor que en otro. La constancia posee elementos que luego aplicaremos al resto: seremos constantes en la amistad, la paz, la tolerancia o en el valor que elijamos.
Por suerte para educadores y educandos, si crecemos en un valor, crecemos en los demás, puesto que es la persona quien se vuelve mejor. No podemos ser más tolerantes sin ser simultáneamente más generosos, más compasivos y más dialogantes.
Agradecimientos: Este fragmento pertenece al libro 'Valores para la convivencia' de Ediciones Parramon, concretamente a las páginas 7, 8 y 9 del mismo.