Una hermana estaba impaciente por verlo. La otra hermana prefería quedarse en la sala de espera porque decía que prefería que fuera sorpresa hasta el momento del nacimiento, pero a la hora de la verdad… no pudo resistirse.
Es el tercer hijo al que le veo la carita antes de nacer, pero me sigue emocionando y pareciendo magia igualmente.
Eso sí, si no tenía muy claro la fecha aproximada del parto…después de esta visita ¡¡aún menos!!
¡Os lo cuento todo!