Ya estamos a mediados de agosto y eso nos suena a la temida "vuelta al cole" de nuestros pequeños, ya sea guardería o escuela.
Aún recuerdo ese primer día de guardería de Coquito y, por supuesto, su primer día de colegio (que aún queda pendiente de contar). Pero este año estoy más positiva. Coquito comienza su 2º año de Educación Infantil plenamente adaptada, la tranquilidad de toda madre, y Piyi comienza su 2º año de guardería siendo prácticamente el Rey de la selva.
Así que este año no tengo esa ansiedad por cómo estarán, aunque siempre queda cierta incertidumbre. Esta vez sólo estoy con la cuenta atrás de tener todo preparado para ambos. Supongo que todos nos hacemos nuestras listas: libros, material, mochila, uniforme, etc.
Y, teniendo todo esto (que no es poco ni barato), nos queda identificarlo. Sí, sí. Porque ahora hay que llevarlo todo con el nombre o la foto puesta. Algo que a los niños les da cierta autonomía encontrando sus cosas, sobre todo cuando son todas iguales, y seguridad a las educadoras que tienen muchas cosas que ubicar.
Justo a tiempo llegó a mí de la mano de Petit Fernand la respuesta a ello con su lema: ¡Con Petit-Fernand todo se marca y nada se pierde!
Allí me encontré con etiquetas para ropa (con o sin necesidad de plancha), etiquetas para material, cantimploras y fiambreras, y pack prácticos, pero todo personalizado. Y ahí ya empiezas a no resitirte si te dan la oportunidad de probrarlo...
Esta vez elegí las etiquetas adhesivas para el material escolar y zapatos. Los niños eligen su dibujo identificatorio. Para Coquito era el unicornio en el material con el fondo de arcoiris y para la ropa la calavera (así de gótica que sale la chica). Para Piyayi tenía que ser, sin lugar a dudas, Batman (por la madre friki que tiene), ya que es un símbolo que ve muy a menudo en sus ropas... .