Y se llamará…
¡Buenos días! Parece que ahora sí ha llegado el verano a nuestra vida, aunque reconozco que los cambios de temperatura que hemos vivido nos han traído mocos, fiebres y toses varias (a los peques y a mí). Y esto de que ahora tengamos que salir a la calle mucho más tarde hace que tengamos más tiempo en casa para jugar (ya os enseñaré nuestra última novedad), para hablar y para pensar en el nombre, porque ya sabemos el sexo del bebé. Los que me conocéis sabéis que siempre, siempre, siempre he soñado con un nombre. Surgió la idea cuando era pequeña, escuchando una canción. En ese momento pensé: Si algún día tengo una niña, se llamará así. Los años han pasado y, con ellos, han venido dos niños que no me dejaban poner ese nombre a mi niña. Porque en versión masculina no me gusta nada de nada. Igual os parece absurdo pero para nosotros es importante que los nombres de nuestros hijos peguen entre ellos. Me explico mejor: Álvaro fue un nombre que nos encantó a los dos. Es un nombre con una sonoridad tranquila, aunque muchos me advirtieron de que todos los Álvaros son unos bichos terremotos de […]