
¿Buscas enredaderas con flores para cubrir una pared de tu casa? Si quieres una planta trepadora que sea resistente y florezca abundantemente, estas cinco opciones te darán color, aroma y decoración en un solo paso. Descubre cuál es la mejor para tu espacio.

La mandevilla (también llamada dipladenia) es una planta trepadora muy florida que destaca por su rápido crecimiento y sus flores llamativas en forma de trompeta. Viene en una gran variedad de colores y tamaños, con flores ligeramente perfumadas que alegran cualquier rincón.
Esta enredadera es de cultivo fácil y se adapta a prácticamente cualquier espacio. Al ser una planta tropical, necesita bastante sol directo y queda ideal en paneles tipo trellis o estructuras verticales.

¿Sabías que el lúpulo es uno de los principales ingredientes de la cerveza? Además de útil, es una trepadora muy vistosa que se aferra fuertemente a las paredes gracias a sus tallos robustos y resistentes.
El lúpulo es una planta perenne que puede alcanzar hasta 8 metros de altura. Rebrota sus flores en las épocas favorables, ofreciendo una cobertura verde y densa que se adapta a cualquier superficie vertical.

La buganvilla es una de las plantas trepadoras más populares entre los amantes de la jardinería. Ofrece impresionantes colores rosas, rojizos y púrpuras, y es muy manejable: puedes plantarla como árbol, en una pared vertical, en un enrejado o incluso en forma de arco.
Una curiosidad interesante es que lo que ves como sus flores son en realidad brácteas (hojas modificadas) que protegen la verdadera flor, que es pequeña y blanca. Esto la hace aún más especial y atractiva visualmente.

La glicinia es preciosa con su característico color morado y su fragancia agradable pero muy fuerte. Sin embargo, es una planta tremendamente invasiva que requiere poda regular para mantenerla bajo control y garantizar una buena floración.
Esta enredadera es exigente únicamente con el sol: necesita luz directa para crecer adecuadamente. Con las condiciones de luz correcta, crecerá en cualquier lugar: balaustradas, escaleras, pérgolas...

La clematis crece más en forma horizontal que vertical, por lo que es perfecta para cubrir muros de poca altura. Es de muy rápido crecimiento en regiones templadas y ofrece hermosas flores durante gran parte de la primavera y parte del verano.
Sus hojas son leñosas y perennes. Su nombre proviene del griego klématis, que significa "planta que trepa". Importante: la clematis es tóxica, contiene aceites esenciales que irritan la piel y las membranas mucosas, así que no la toques sin guantes ni la dejes al alcance de niños y mascotas.




Cada una de estas cinco enredaderas tiene características únicas. La mandevilla y la buganvilla son ideales si quieres colores vibrantes y cultivo sencillo. El lúpulo es perfecta si buscas practicidad y altura. La glicinia destaca por su aroma intenso. Y la clematis es tu opción si necesitas cubrir áreas horizontales con flores abundantes.
¿Con cuál te quedas para transformar tu jardín?