El mayor reto al que nos enfrentamos a la hora de diseñar un jardín pequeño es el aglutinar en un espacio de pequeñas dimensiones tanto estética como funcionalidad.

Criterios hay cientos, para gustos los colores y funcionalidades unas cuantas. Pero si tuviésemos que resumir las claves para diseñar el perfecto jardín pequeño podríamos reducir todo a 5 claves esenciales.
1. Simplificación de los espacios.
Debemos ser realistas con las posibilidades que nos ofrece nuestro jardín, intentar diseñar un pequeño jardín bajo los mismos criterios que ponemos en uso para hacerlo con un jardín de grandes dimensiones puede ser un gran error y motivo de obtener un resultado poco satisfactorio.
Formas simples, claras y bien definidas nos permitirán jugar con los limitados espacios disponibles, generando ambientes diferentes donde sólo podríamos intuir caos y espacios desaprovechados.
2. Colores y tonalidades claras.
Uno de los principales problemas que nos encontramos en el diseño de los jardines pequeños es la falta de luz y la sensación de angustia o claustrofobia cuando nos encontramos en ellos.
La manera de solucionar esto es más sencilla de los que pueda parecer. Por supuesto debemos prescindir de los colores oscuros y tonalidades opacas. Debemos decantarnos definitivamente por los colores claros, blanco mejor que mejor, que dotarán de luminosidad a nuestro jardín haciendo del mismo un lugar más acogedor.
3. Mobiliario grande antes que pequeño.
Al hilo de lo anterior, y de igual manera que pasa con los colores oscuros, el mobiliario pequeño y numeroso no harán sino incrementar la sensación de falta de espacio.
Nos decidiremos por mobiliario grande y escaso en número. Ello nos trasladará una sensación de amplitud y armonía.


Esto sólo es el principio… el resto de variables determinantes del diseño de cualquier jardín, grande o pequeño, queda pendiente para una fase más avanzada del diseño del mismo. Si quieres saber más ¡¡Consúltanos!!