
El olivar es un cultivo muy agradecido con la fertilización, ya sea en agricultura ecológica o convencional. El abono líquido para olivos se puede utilizar tanto en fertirrigación (habitualmente mediante gotero) o en aplicación foliar, cubriendo las necesidades de una forma más rápida.
Sea como fuere, la aplicación de fertilizantes líquidos es la forma más rápida y cómoda para cubrir la demanda de nutrientes del olivar.
Según dispongas de olivar en secano o regadío, tendrás limitaciones de aplicación, quedando resumido de la siguiente manera:
Si necesitas conocer las necesidades nutricionales complejas del olivar y cómo repartir los nutrientes en cada época del año, así como la importancia de cada elemento, consulta nuestra guía de abonado del olivar.
Leer más: cómo realizar el abonado del olivar
Para saber el punto de partida de nuestro olivar, es ideal disponer de un análisis foliar, el cual nos dirá la reserva de nutrientes de la que parte nuestro olivo.
Por otro lado, no viene mal realizar una análisis de suelo para determinar con qué reservas partimos en el mismo y si podemos reducir la carga de abonado de la presente campaña.
En cualquier caso, según bibliografía (Ferreira y col, por ejemplo), cada tonelada de cosecha de aceituna consume los siguientes recursos:
Un plan general donde se usa abono líquido para olivos en fertirrigación, se reparte de la siguiente manera:
Como puedes ver, el abonado del olivo en otoño utiliza una concentración alta de potasio, ya que en el momento de la maduración de los frutos es cuando se activa la mayor producción de grasa (rendimiento graso).
En la mayoría de casos, no es recomendable anular el aporte de nitrógeno a 0, como suele suceder en cultivos frutales, ya que este elemento ayuda en la fabricación de aminoácidos y tejido vegetal, y está relacionado igualmente con la producción de grasa.
El abono líquido para olivos en aplicación foliar tiene como objetivo complementar y cubrir las necesidades nutricionales que no se han podido introducir en fertirrigación.
Este tipo de abonado es muy práctico especialmente en olivar de secano, ya que la asimilación es alta y la respuesta del olivo es rápida.
Por la tipología de las hojas del olivo, este cultivo admite muy bien la mezcla de aminoácidos con fitosanitarios. Admite muy bien los tratamientos bioestimulantes y se consiguen magníficos resultados visuales.
Fuente de cobre para sanidad vegetal:
Con el abono líquido en fertirrigación, se reduce considerablemente la vecería y los cambios bruscos de producción tras cada campaña.