El Acer rubrum es una especie de árbol caducifolio que podemos cultivar en las regiones templadas más cálidas; es decir, en zonas donde las cuatro estaciones están muy bien diferenciadas, pero donde las temperaturas máximas pueden ser bastante altas y las mínimas no demasiado bajas.
Se trata de una planta que se mantiene verde buena parte del año, pero en otoño cambia a un espectacular color rojo que, sin duda, embellece el lugar donde esté creciendo.