
Cultiva, desde marzo a abril, en un semillero con una capa de mantillo. Déjalo a la sombra, a unos veinte grados y mantén la humedad (para ello te aconsejamos pulverizar la tierra con frecuencia).
Utiliza un palito de madera para presionar las semillas y conseguir que se cubra de tierra. ¡Cuidado!, no las hundas demasiado.
Si mantener la humedad no es fácil, por el clima en el que te encuentres o cualquier otro motivo, cubre el semillero con un plástico que deberás cambiar y revisar a diario.
A los quince días, traslada el semillero a un lugar soleado pero evita la exposición directa.
Cuando germine, puedes transplantar en una maceta de 10x10x10 centímetros aproximadamente.
Una tierra rica en humus, bien drenada y sin exceso de fertilizantes es siempre una buena opción.
Es importante que protejas a tus plantitas del frío y del viento, no los soportan bien. La mejor alternativa es colocarlas en el interior, eso sí, asegurando que reciban cuatro horas de luz cómo poco y regándolas de forma frecuente en pequeñas dosis.
Por último, no por ello menos importante, todo lo contrario, pues este truco se convertirá en la clave para que vuestra plantita luzca frondosa y bella: cortar los brotes de las flores según vayan apareciendo o, si no nos hemos dado cuenta a tiempo, las flores cuando hayan aparecido.
En este vídeo nos enseñan cómo cortar los brotes y mucha más información útil para nuestra albahaca:
Propiedades de la Albahaca
Antiespasmódica, tranquilizante, antidismenorreica, caminativa, antihipocondríaca, carminativa, digestiva, anticancerosa, antibacteriana, cicatrizante, diurética...
Para conocer todas y cada una de las propiedades y usos medicinales de la planta de Albahaca, no te pierdas este vídeo:
Albahaca.
Ajo.
Parmesano.
Aceite de oliva.
Aceite neutro.
Piñones.
Sal.
Pimienta blanca.
- Descubre mucha más información sobre la Albahaca en esta completa página.