Recibe esa denominación "la espina de Cristo" porque se cree que la corona de espinas que portó Cristo en su camino a la Cruz se confeccionó con esta planta.

Las hojas alcanzan los 5 cm. de longitud y son ovaladas, con un nervio central y otros dos paralelos a éste.
Las flores son de color amarillo, de pequeñas dimensiones y cuentan con cinco pétalos.
Dan lugar a un fruto de pocas semillas y con un ala.

La labor es muy sencilla, moja durante un rato el esqueje en agua, luego lo mojas en los polvos de hormonas sin abusar, sacúdelo para que no lleve de más y haz un pequeño agujero en la tierra, no lo metas empujando en la tierra porque la hormona se acumularía haciendo un callo que entorpecería el desarrollo.
Los suelos idóneos para que la espina de cristo crezca de forma correcta son los secos, ya que contienen cal.
Respecto a las atenciones que requiere, se recomienda exponerla al sol, aunque con moderación.
El riego no debe ser muy abundante y con una frecuencia regular.
En el caso de que lo necesite, procederemos a podarla.

(Imagen/ Flickr: wallygrom)
En primer lugar, debido a su contenido en alcohol, no se puede administrar a niños o a personas a las que se les haya prohibido la ingesta del mismo.
Por otro lado, es recomendable consultar siempre a un especialista, porque su mala administración puede provocar un trastorno en los niveles de tensión arterial.
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