
Imagen – Wikimedia/Diego Delso

Es una planta que realmente no es muy complicada. Es más, si tienes una rocalla en tu jardín, y en tu zona no hay heladas o son muy débiles, puedes plantarla ahí y regarla muy de vez en cuando. Pero también puedes cultivarla en maceta.
Como los cuidados varían dependiendo de si se cultiva en suelo o en un recipiente, veamos cuáles son las necesidades básicas del Aloe juvenna:
Se trata de una planta crasa que ha de estar, siempre que el clima lo permita, en el exterior. Necesita luz solar para crecer, y eso en interiores a veces no es posible.
Debido a su tamaño, es una especie que puede quedar muy bien en una jardinera, así como en un rincón específico del jardín con otras suculentas.

Imagen – Flickr/Leonora (Ellie) Enking
El riego ha de ser esporádico. Es muy importante que la tierra, o el sustrato en caso de tenerlo en maceta, se haya secado por completo antes de volver de regar la planta.
Cuando riegues, evita mojar al Aloe juvenna, sobre todo si en tu zona la humedad ambiental es muy alta.
Es muy aconsejable abonar la planta en primavera y verano, ya que es en esos meses cuando más crece. Como abonos puedes usar uno hecho específicamente para cactus y otras suculentas, pero es importante que sigas las indicaciones del envase, puesto que de lo contrario podrías quedarte sin planta.
Se multiplica por semillas y separación de hijuelos en primavera-verano. Sepamos cómo se hace:
Las semillas se siembran en macetas de poca altura y anchas, de modo que queden lo más lejos entre sí que sea posible. Han de quedar también un poco cubiertas por arena de cuarzo por ejemplo. Como sustrato puedes usar turba negra mezclada con perlita a partes iguales, o tierra para cactus de buena calidad.
De ir todo bien, germinarán en unos 10 días siempre que el sustrato se mantenga húmedo (no encharcado), y el semillero esté en el exterior y en semisombra.
Los hijuelos del Aloe juvenna se pueden separar de la planta madre pronto, cuando miden unos 2-3 centímetros de alto. Ahora bien, es preferible esperar a que crezcan un poco más.
Decidas lo que decidas, debes de separarlos con cuidado, para que salgan con raíces. Da igual si estas son escasas, mientras tenga irá bien. Luego, solo tienes que plantarlos en macetas individuales con un sustrato que drene correctamente el agua.

Imagen – Flickr/Amante Darmanin
El Aloe juvenna es bastante resistente. Sin embargo, si el ambiente es seco y cálido puede tener alguna cochinilla, pero se puede quitar con facilidad con un pincel empapado en alcohol de farmacia, o con agua sola.
Por experiencia sé que resiste heladas débiles de hasta los -2ºC, pero si en tu zona hace más frío es aconsejable tenerlo dentro de casa hasta primavera. Como es una planta de reducido tamaño, se puede tener en casi cualquier sitio, siempre que tenga luz.
¿Qué te ha parecido el Aloe juvenna?