
Imagen – Wikimedia/Kurisu rs

Conocida como áloe tigre o áloe variegado, esta preciosa plantita es endémica de Sudáfrica y de Namibia. Tiene entre 18 y 24 hojas que son triangulares, carnosas, de color verde oscuro con bandas irregulares blanquecinas, y tienen un tamaño de 10 a 15 centímetros de longitud por 3 a 6 centímetros de ancho. Sus flores se agrupan en racimos de 20 a 30 centímetros de alto, son tubulares y de color naranja-rojizo. La altura total, sin incluir el tallo floral, es de unos 30 centímetros.
Su ritmo de crecimiento no es muy rápido; incluso aunque reciba los mejores cuidados y esté en una zona con clima suave todo el año, puede costar ver cambios de mes en mes.
Si quieres tener un ejemplar, te aconsejamos cuidarlo del siguiente modo:

Muy escaso. Durante la temporada más cálida y seca del año sí que puede ser necesario regar unas 2 veces por semana, pero el resto del año con un riego semanal o incluso quincenal será suficiente.
En caso de duda, comprueba la humedad del sustrato o de la tierra, por ejemplo con un palo delgado de madera o, de tenerlo en maceta, pesándola una vez regada y de nuevo al cabo de unos días. No le pongas plato debajo, a menos que te vayas a acordar siempre de retirar el agua que sobre a los 30 minutos de haber regado.
Desde comienzos de primavera hasta finales del verano es muy interesante abonar al Aloe variegata con fertilizantes para cactus (en venta aquí), siguiendo las indicaciones especificadas en el envase del producto.
Se multiplica por semillas e hijuelos en primavera-verano:
Las semillas se aconseja sembrarlas en bandejas con agujeros rellenadas con tierra para cactus (en venta aquí), de manera que no queden muy juntas. En este sentido, lo ideal es poner pocas en cada semillero, ya que así cuando crezcan y sea el momento de separarlas será más sencillo que muchas superen el trasplante.
Coloca todo en el exterior, en semisombra, y mantén el sustrato ligeramente húmedo. De este modo, germinarán en unos 10 días.
El Aloe variegata suele producir algunos hijuelos, los cuales se pueden separar cuando hayan alcanzado un tamaño de unos 5 centímetros, y plantar en macetas individuales con pómice.

Imagen – Flickr/Reggie1
Es bastante vulnerable a los caracoles. Durante la temporada de lluvias es importante tomar medidas para que estos animales no se coman sus hojas.
Además, si se riega en exceso los hongos pudrirán sus raíces, así que no dudes en comprobar la humedad cada vez que lo consideres necesario.
Por propia experiencia te diré que resiste heladas débiles y puntuales de hasta los -2ºC, pero solo si tiene la tierra o el sustrato bien seco, y solo si esas heladas son de muy corta duración. Así y todo, si la puedes proteger dentro de casa hasta que llegue la primavera, te crecerá más sana y bonita.
Es común en viveros y tiendas de jardinería, pero si tienes problemas para localizarla, puedes conseguirla desde aquí:
Aloe Variegata - Planta de aloe de tigre - tamaño mediano en 8,5 cm Pot
EUR 3,99