El Anturio es una planta que llama la atención por sus llamativas y duraderas flores que contrastan con el intenso color de las hojas. Al final del post encontraréis la ficha con sus cuidados.
Es semejante al Espatifilo (del que publiqué un post aquí) en cuanto a que lo que nos parece una flor en realidad es una espata (hoja modificada) que protege al espádice (conjunto de flores masculinas y femeninas). En mi Anturio la espata es de un rojo vibrante y el espádice tiene un tono amarillo anaranjado. Las flores pueden llegar a durar varios meses.
Sus hojas surgen de largos peciolos y son bastante grandes, gruesas y de aspecto ceroso. Si se pulverizan para aumentar la humedad ha de utilizarse agua tibia y que sea baja en cal para que no se manche su superficie.
Su situación ha de ser luminosa pero con luz filtrada, sin que le llegue el sol directo pues no lo soporta. También tolera sitios más sombrios. Yo la tengo situada en el salón, donde intento que la temperatura no fluctue demasiado, colocada en una zona que recibe bastante luz aunque no es excesivamente luminosa.
Son plantas que como las epífitas gustan de crecer sobre otras plantas por lo que el sustrato ha de ser muy drenante, ligero y suelto para permitir que las raíces respiren. Posee raíces aéreas que surgen de la base de la planta y que han de humedecerse también cuando se rocíe, pero han de evitarse los encharcamientos del sustrato que pudrirían fácilmente la planta.