
Imagen/Louisa Billeter

Imagen – Flickr/David Stanley
El Brachychiton rupestris solo tiene un uso: el decorativo. Es un árbol que recomendamos plantar en una zona despejada, para que pueda crecer a sus anchas sin molestar a otras plantas.
Solo cuando se hace mayor puede usarse como árbol de sombra, pero esta es una sombra fresca y agradable, así que vale mucho la pena esperar.

Imagen – Wikimedia/Melburnian
Esto es lo primero que tenemos que preguntarnos, ya que el clima será lo que determine si podemos cultivarlo en el exterior todo el año -que sería lo más adecuado teniendo en cuenta el tamaño que puede llegar a tener-, o si necesitará protección en algún momento.
Y bien, según fuentes consultadas, como la web de San Marcos Growers, es capaz de resistir temperaturas de entre los 50ºC de máxima y los -6ºC de mínima. Según mi experiencia, el calor no le afecta tanto como el frío; es decir, aguanta mucho mejor una ola de calor con valores sostenidos durante varios días de entre 20 y 38ºC y una humedad muy alta, que una ola de frío con temperaturas de entre 13 y -2ºC, y con un grado de humedad también elevado. En estas condiciones, pero, solo se queda parcialmente sin hojas (las de la mitad superior de la copa).
Por ello, aconsejo cultivarlo en el exterior en climas tropicales, subtropicales incluyendo el mediterráneo, así como en todas aquellas zonas donde hay heladas pero son débiles.
Es un árbol que se debe plantar en el exterior y en una zona expuesta al sol. De hecho, es una planta que sufre mucho si la pones en sombra, ya que crece sin fuerza. Para evitarlo, se debe poner en un lugar soleado desde que es un árbol de semillero, pues esa es la única forma de lograr que tenga un buen crecimiento.
Además, hay que ponerlo a unos 4 metros como mínimo lejos de la pared, ya que así nos aseguraremos de que crece erguido, y no con el tronco inclinado.
Es un árbol poco exigente: crece en suelos alcalinos, neutros y ácidos. Pero sí necesita que esa tierra drene bien el agua, pues sus raíces no toleran el exceso de humedad.
Para los semilleros, puedes usar tierra de cultivo universal (en venta aquí), fibra de coco (en venta aquí), o bien mezclar turba con perlita a partes iguales.
Dependerá, sobre todo, de si está en maceta o en el suelo. En maceta hay que procurar regarlo de vez en cuando, más seguido en verano que en invierno, para que la tierra no permanezca seca mucho tiempo.
Por el contrario, si está en el suelo, y suponiendo que caen un mínimo de 300mm de precipitación al año, solo habrá que regarlo de forma esporádica durante el primer año. A partir del segundo año, solo habrá que echarle agua en verano.
Yo la verdad no lo hago nunca. Nada más comprarlo, lo planté en el suelo y no lo cuido apenas; no lo necesita. Aparte de regarlo un par de veces por semana en verano, no le hago nada. Pero si es una planta de semillero, sí que le vendrá bien abonarlo en primavera y verano con un abono orgánico siguiendo las indicaciones del envase.

Imagen – Flickr/Margaret Donald
El árbol botella de Queensland se ha de cambiar de maceta o plantar en el suelo cuando las raíces hayan salido por los agujeros de drenaje del recipiente, y en primavera, cuando ya no se vayan a producir heladas.
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