El árbol de la abundancia, conocido también como arbusto de elefante, es una planta suculenta originaria de Sudáfrica, donde además de usarla como planta ornamental, la emplean en cocina como ingrediente en algunas preparaciones. Algunas culturas relacionan esta especie de planta como símbolo que atrae riqueza y prosperidad. A continuación te contamos lo más importante del árbol de la abundancia.
Origen y distribución: P. afra es una planta nativa de Sudáfrica, donde se encuentra ampliamente distribuida en la naturaleza hacia el este hasta Esuatini y hacia el sur en el Karoo. Como planta ornamental, el árbol de la abundancia se encuentra distribuido en muchos países tropicales.
Esta planta habita regiones con baja humedad y altas temperaturas, aunque una vez establecida la planta adulta puede sobrevivir heladas al producir gran cantidad de hojas que le sirven de cubierta protectora. En su hábitat natural la planta puede crecer hasta 6 metros con abundante follaje.
Algunas de las características de esta planta son:
Existen algunas variedades de P. afra con tamaños y características variadas que las hacen ideales para tener en interiores, exteriores, en macetas o como bonsái. Estas variedades son:

En general la planta de la abundancia no requiere muchos cuidados específicos, ya que se trata de una suculenta resistente que puede mantenerse fácilmente en interiores y exteriores. Sin embargo, se recomiendan seguir algunas indicaciones para disfrutar de esta planta noble y hermosa.
Portulacaria afra, como la mayoría de suculentas no necesita de mucho riego. En climas muy secos y entre primavera y otoño, se puede regar una vez cada dos semanas aproximadamente.
Durante el invierno y en climas húmedos la frecuencia de riego debe ser menor ya que las raíces son susceptibles a pudrirse. Deben estar en sustratos con buen drenaje para que no se acumule humedad y se recomienda no pulverizar agua en las hojas pues podrían mancharse.
Esta planta prefiere generalmente estar en exteriores con iluminación solar directa o en media sombra, sin embargo, puede resistir muy bien en interiores iluminados. En este último caso se recomienda mantenerla en un lugar con mucha luz, pero sin que reciba radiación solar a través de vidrios o cristales porque podrían quemarse sus hojas.
La planta de la abundancia puede podarse para controlar su tamaño y mantener su forma. Esta planta puede crecer en macetas hasta 2 metros de altura, por lo que es recomendable podarlo periódicamente, con podas profundas en primavera.
Si se desea tener una planta con apariencia frondosa, lo mejor es pinzarla para que produzca ramificaciones. Esta planta es además muy usada como bonsái.
Portulacaria afra es una planta de climas secos y calientes. Las plantas jóvenes son muy susceptibles a bajas temperaturas, por lo que se recomienda, si se encuentra en lugares fríos, mantenerla en interiores donde no corran brisas de aire. Si el tiempo se torna húmedo también se recomienda resguardarla en interiores y cuidar que tenga buen drenaje.
La planta P. afra requiere de un sustrato especifico para suculentas y cactus que pueda drenar rápidamente la humedad. Se recomienda además, agregar abono al sustrato al menos dos veces al año, generalmente entre invierno y primavera. En este periodo las plantas están listas para la floración, por lo que pueden usarse abonos ricos en minerales, nitrógeno y potasio, para que ayude a potenciar la floración.
El árbol de la abundancia es susceptible a algunas plagas como ácaros, moscas blancas y cochinillas (hemípteros). Estas últimas pueden concentrarse en la base de las hojas en el tallo, es por ello que se debe controlar muy bien la humedad de este medio para no propagar el crecimiento y multiplicación de estos animales. Los ácaros y las moscas suelen atacar las hojas para alimentarse.
El uso más común de esta suculenta es como planta ornamental, aunque también se le dan otros usos como:
