
El azufre es un elemento nutricional esencial para la mayoría de plantas y también para el tomate. Sin embargo, el azufre para tomates está históricamente vinculado a la prevención de enfermedades tan comunes como el oidio y plagas de verano como la araña roja.
En este artículo te ofrecemos algunas recomendaciones para utilizar correctamente el azufre en la planta del tomate. Cómo aplicar, cuándo y la cantidad recomendada para realizar una buena acción preventiva frente a los principales problemas del tomate.
Habitualmente se suele aplicar azufre a los tomates en espolvoreo, utilizando un polvo insoluble o polvo mojable, esparcido abundantemente por todas las hojas hasta crear una capa amarilla en la cutícula.
Esta técnica es habitual en los horticultores más ancianos, aquellos/as que quieren ver la hoja manchada del polvo amarillo.
Poco a poco, dicho azufre ha ido sustituyéndose por azufre mojable, mucho más fácil de aplicar, sin generar polvo que podemos aspirar e intoxicarnos y con menor riesgo de fitotoxicidad por altas temperaturas.
La forma ideal de aplicar azufre para tomates es cubriendo las hojas con el polvo o bien aplicando foliar el azufre soluble, realizando una buena cobertura sobre ellas.
Con cubrir las hojas, donde habitualmente ataca la araña roja o se forman las manchas de oidio (condiciones de 20-25º C y 50-70% de humedad relativa)
El azufre soluble es una forma mucho más sencilla y cómoda de aplicar, ya que es 100% soluble en agua y esto facilita mucho la aplicación mediante pulverizador o mochila de tratamiento.
No vamos a ver una capa amarilla en la hoja como con el azufre en polvo, pero sí vamos a tener una alta concentración de este elemento en hoja y va a actuar, de igual manera, previniendo la aparición de enfermedades como el oidio o plagas como la araña roja y otros ácaros.
El tomate de verano suele plantarse a inicios de primavera, cosechando frutos durante todo el verano. Por ello, antes de la aparición del primero ramo es habitual aplicar azufre en la tomatera.
Si se utiliza en polvo, la capa de azufre creada va a reducir la capacidad de la planta de realizar la fotosíntesis y puede reducir su crecimiento, de ahí que el azufre soluble sea más recomendado para las primeras etapas de desarrollo.
No existe incompatibilidad en la aplicación de azufre en una planta con tomates ya cuajados, pero sí se deben lavar bien los frutos después de ser recolectados.
Recuerda que para que el azufre tenga actividad preventiva y curativa sobre las hojas, se debe aplicar de forma foliar directamente sobre el follaje de la tomatera.
En el caso de que apliquemos azufre en polvo, solo volveremos a aplicar cuando ya no queden restos en la hoja o después de que haya llovido y haya lavado las hojas.
En el caso de azufre soluble para tomates, podemos aplicar cada 2 semanas, teniendo en cuenta que no debemos pulverizarlo sobre la planta de tomate en los momentos de mayor calor o con viento.