
Imagen – Flickr/laurent houmeau

Imagen – Wikimedia/Stan Shebs
Si te animas a tener tu propio ejemplar de Euphorbia horrida, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:
Es una suculenta no cactácea que necesita mucha luz, incluso sol directo. Pero es muy importante que, antes de exponerla al astro rey, la acostumbres poco a poco y de forma gradual. Así evitarás que se queme.
En el caso de que quieras tenerla dentro de casa, búscale una habitación en la que haya ventanas por las que entre mucha luz natural, y ponla cerca de las mismas (pero no justo delante). Ve rotando la maceta unos 180º a diario para que todas las partes de la euforbia reciban la misma cantidad de luz.

Imagen – Flickr/laurent houmeau
Escaso, pero cuando se riegue, hay que regar a consciencia, empapando bien toda la tierra o el sustrato, dependiendo de dónde esté. La frecuencia de riego va a depender mucho del clima y de las condiciones de cultivo, pero por lo general se debe regar unas 2 veces por semana durante la temporada de verano, una a la semana en primavera y otoño, y cada 15 a 20 días en invierno.
Usa agua de lluvia siempre que puedas; en su defecto, servirá la que es apta para consumo humano, y hasta la del grifo si la dejas reposar una noche.
Desde comienzos de primavera hasta finales del verano se puede fertilizar con un fertilizante específico para cactus y crasas (en venta aquí) siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.

Imagen – Wikimedia/C T Johansson
Las semillas se siembran en macetas con turba mezclada con perlita a partes iguales, enterrándolas solo un poco. Luego, se riega y se coloca el semillero en el exterior, en semisombra.
Manteniendo el sustrato húmedo, pero no encharcado, si todo va bien germinarán en unas tres semanas.
Es el método que más se utiliza, por ser fácil, rápido y efectivo. Para ello, lo que se hace es cortar un esqueje, dejarlo secar unos 7 a 10 días en un lugar seco y protegido del sol, y por último se impregna la base con hormonas de enraizamiento para luego plantarlo (no clavarlo) en una maceta con turba mezclada con perlita a partes iguales.
En unas dos semanas enraizará.
Es bastante resistente en general, pero si se riega en exceso los hongos parásitos atacarán sus raíces y luego sus tallos. Para evitarlo, se deben de controlar mucho los riegos, y usar sustratos que drenen bien el agua.
Si la notas un poco blanda pero sigue estando aparentemente sana, sácala de la maceta/tierra, envuelve sus raíces con papel absorbente durante un día, y luego plántala de nuevo en una maceta con tierra nueva.
En el caso de que esté muy, muy blanda, casi como podrida, corta por lo sano con un cuchillo previamente desinfectado, deja secar la herida una semana y luego plántala en una maceta con pómice.
La Euphorbia horrida es, por experiencia, algo más friolera que otras de su género como la Euphorbia obesa. Lo ideal es que no baje de los 5 grados nunca, y si lo hace, la tierra debe permanecer completamente seca. De todos modos, es muy importante saber que a los -2 grados empieza a sufrir daños serios.
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