El nombre de Begonia surgió gracias al botánico Charles Plumier quien vivió en los siglos XVII y XVIII. Se sintió influenciado por Michel Bégon, un gobernante del antiguo asentamiento francés de Sanit Domingue, que en la actualidad pertenece a Haití, y le puso el nombre Begonia a esta planta en honor a aquel personaje. Esta planta es apreciada por sus colores llamativos, que van desde el blanco, colores pasteles hasta rojo intenso, y la facilidad con la que se puede cultivar y adaptar a las condiciones climáticas de cada jardín.
Origen y distribución: La variedad Begonia cuenta con más de 1.000 especies, de las cuales más de cien, de un total de 10.000 especies, se distribuyen para cultivarse en jardines. Las begonias son originarias de zonas tórridas y subtropicales de América, Asia y África. Un dato curioso en torno a esta planta es que dentro de su familia Begoniaceae existe una única especie llamada Hillebrandia, que a su vez cuenta con una única variedad ubicada en las islas Hawái. Además, recientemente se incluyó en la variedad begonia otro género llamado Symbegonia.
Esta planta de jardín se divide en tres clases y su estructura y aspecto varía de acuerdo a estas:
Begonias con raíz rizomatosa: Se caracterizan principalmente por tener un rizoma imperecedero en la raíz que permite que los nutrientes se acumulen y sirvan de reserva. Las hojas de este tipo de begonia son precariamente teñidas.
Begonias con raíz tuberosa: Poseen un gran tubérculo oscuro, algunos perennes otro no, son plantas anuales con flores muy coloridas escuetas y dobles.
Begonias con raíz fasciculada: Son plantas con raíces principales y secundarias, ambas crecen con la misma velocidad y mismo tamaño, esto permite que sus hojas estén siempre verdes. Algunas begonias con estas características suelen crecer en forma de arbusto y tienen flores en espiga.
La begonia posee flores masculinas y femeninas. Las masculinas tienen cuatro tépalos, así se le llaman a las flores que no diferencian la corola del cáliz. Los tépalos son de grandes extensiones y están formados de dos en dos. Mientras que las flores femeninas están conformadas por cuatro tépalos todos iguales, contienen un ovario que, una vez fertilizado da origen al fruto, el cual lleva por nombre cápsula.
El género begonia posee numerosas variedades e híbridos, entre los cuales se destacan:
Begonia rex: esta es la más conocida y es originaria de India. Sus hojas son de color verde claro con destellos de color rojo.
Begonia masoniana: sus hojas son verdes y velludas con tiras de color púrpura. Es oriunda de China y muy raro que florezca.
Begonia versicolor: También es originaria de China. Sus hojas poseen un color verde muy particular con dibujos refulgente muy oscuros y brillantes.
Begonia Clarkei: Este tipo de begonia es oriunda de América latina y su característica primordial son sus flores de color rosa que retoñan durante el verano.
Begonia Pearcei: También pertenece a América meridional, y sus rasgos más predominantes son sus flores de color amarillo pálido a intenso que germinan en verano.
Begonia Sacotrana: es oriunda del Océano índico, y es la responsable de haberle dado vida a otras plantas híbridas como son las begonias Hiemalis y Lorena.
Su uso es meramente ornamental. Es una planta muy valorada gracias a sus flores coloridas que embellecen cualquier lugar donde estén, ya sea en jardines o macetas, es perfecta para decorar cualquier espacio.
La multiplicación de esta planta varía de acuerdo al tipo de raíz que tenga. Si se trata de rizoma, tuberosa o fasciculada.

Para reproducir begonias con raíces fasciculadas o semperflorens hay que sembrar sus semillas durante el invierno. Se deben extender en pareja encima de compost orgánico apto para viveros, se cubren con un manto mínimo de arena refinada. A continuación se debe conservar el compost siempre humedecido y ponerlo en un lugar oscuro hasta que nazcan las plantas.
Según datos sobre su origen, las begonias en su totalidad son vegetaciones de sombra que prosperan en suelos de zonas oscuras, encima de las cepas de los árboles en las junglas tórridas, incluso pueden retoñar a 4000 m de altitud en las grietas de las rocas de los bosques montañosos.
Los técnicos exhortan a regar las begonias solo cuando se note que es necesario hacerlo, es decir, si se ve que la planta está con las hojas abatidas y su aspecto se ve visiblemente turbado. Aunque sea difícil creerlo, las plantas de interiores suelen morir por exceso de agua que por falta de esta, casi siempre se riega de forma constante cuando en realidad la planta no lo requiere.
Como bien se ha dicho anteriormente estas plantas son de sombra, por lo que no deben exponerse a la luz solar de forma directa, pero sí de manera indirecta, es decir, ponerlas a metros de una ventana donde entran los rayos del sol, pero nunca junto a la ventana donde estarían a plena luz solar.
Cuando las flores de la begonia comienzan a envejecer o tornarse color marrón, será el tiempo oportuno para podarlas y así propiciar el crecimiento de nuevas flores y distribuir los sustentos a estas piezas sanas. Ahora bien, cuando termine el período de floración, debe permanecer sin una sola flor en malas condiciones, porque, de esta manera el bulbo puede almacenar los sustentos necesarios para la siguiente temporada.
Nuevamente el clima que requieren las begonias dependerá del tipo de raíz que tenga.

La begonia requiere ser abonada una vez cada 21 o 30 días, lo mejor sería agregar al agua de riego abono líquido que sea apto para plantas de hoja o flor, de acuerdo al tipo de begonia. Pues están las que florecen y las que solo tienen hojas muy vistosas.
También se puede abonar solo una vez al mes con fertilizante líquido 20-20-20, o usar turba o compost para optimizar el rendimiento.
Si la begonia se encuentra en el exterior hay que ser cuidadoso con las babosas y los caracoles. Una forma efectiva para evitar este tipo de plaga es machacar cascarón de huevo y esparcirlas alrededor de la planta. Ahora si la planta permanece dentro de la casa, habría que evadir los escarabajos, las arañas y las cochinillas, regando la planta con pequeñas dosis de alcohol valiéndose de un spray.
En cuánto a enfermedades.
Las más conocidas es la Botrytis, que es un hongo gris que pudre los tallos, flores y hojas de la planta, esta enfermedad se desarrolla por el exceso de humedad. Para atacarla es importante usar un fungicida que permita disminuir los riesgos.
Otro hongo muy dañino para la begonia es el Oídio, también llamado el mal blanco y suele atacar cuando la planta se ha sometido a temperaturas entre 20 y 24°C. Para eliminar este hongo es importante prestar atención en el momento de la poda si existe indicio de esta enfermedad, entonces se deben arrancar las hojas en mal estado y luego usar fungicida o azufre en polvo.